Loeb pasó por Córdoba cantando bajo la lluvia
El rally de la Argentina. Federico Villagra terminó sexto en la clasificación general y fue el argentino mejor ubicado en la prueba. Un análisis de Carlos Werner, Redacción LA GACETA.
Entre los argentinos, el final de la competencia encontró a Federico Villagra (Ford Focus) ubicado en el sexto lugar, su mejor performance desde que compite en la categoría mayor.
Las muy difíciles condiciones climáticas y geográficas con que se encontraron ayer los pilotos en los caminos del Valle de Traslasierra le pusieron el broche a un rally sumamente difícil. De hecho, de las más de 60 tripulaciones que largaron, sólo 31 lograron completarlo.
Apenas iniciado el tercer día de competencia se produjo el principal golpe de escena: el noruego Petter Solberg, que ocupaba el segundo puesto con un Subaru Impreza, se vio obligado a desertar por problemas eléctricos, en el PE 19. Chris Atkinson tomó entonces la posta del equipo japonés en el afán de darle alcance al líder. Pero terminó muy lejos, aunque más que satisfecho. "Frente a una exigencia tan dura, logré un segundo puesto que me viene bien para enfrentar con ánimo el resto de la temporada. Lástima que mi compañero de equipo no pudo llegar al final", señaló el australiano.
El tercer lugar del podio lo ocupó el español Dani Sordo, de anodino paso con su Citroën por los caminos cordobeses, pero que tuvo el mérito de no bajar nunca los brazos. Ello, más los numerosos abandonos, le posibilitaron un resultado que no esperaba, según confesó. "Ni siquiera sabía si podría terminar la carrera", dijo con franqueza.
Detrás de él terminó uno de los destacados de la prueba, el piloto oriundo de Zimbabwe Conrad Rautenbach quien, en su primer rally con un auto WRC en la Argentina, terminó cuarto en la general. "Corrí muy cómodo; además no cometí equivocaciones", aseguró.
Finalmente, Mikko Hirvonen -hasta esta carrera líder del campeonato-, alcanzó un honroso quinto lugar para Ford, equipo que no rindió según sus antecedentes.
Los especiales de ayer fueron ganados por Jari-Matti Latvala (primes 19 y 21) y por Loeb (20).
En la división N-4, el austríaco Andreas Aigner resultó insuperable con su Mitsubishi Lancer Evo IXC. Con un auto similar, preparado por el VRS Rally Team, concluyó segundo el cordobés Sebastián Beltrán y, con un Subaru, el finés Jari Ketomaa alcanzó un impensado tercer puesto.
"El rally más duro del año"
Apenas alcanzó a llegar al parque de asistencia y bajo una tenue llovizna, Sébastien Loeb habló su rendimiento casi perfecto. "Hubo muchas dificultades que resolver; fue el rally más duro del año y el más complicado de los que haya corrido aquí, pero lo bueno cuesta", dijo con una sonrisa apenas dibujada en sus labios. Luego, tras repasar cuántas dificultades había encontrado en la carrera, reaccionó con un brillo en los ojos cuando se le preguntó sobre el significado que tiene para él el Rally de la Argentina. "Amo esta carrera; siempre me sentí como en casa. Ahora, que pasé a ser el más ganador, siento por la prueba un compromiso mayor", apuntó. Loeb destacó que se siente satisfecho con su actuación, pero mucho más por el trabajo que desarrolló el equipo Citroën. "Se trabajó mucho, más que de costumbre, para tener en cada uno de los tres días de carrera un auto en perfectas condiciones. Este es un triunfo de todos", concluyó.
Campeonatos
Loeb pasó al frente del certamen WRC, con cinco puntos de ventaja sobre Hirvonen. El francés suma 30 unidades y el finlandés, 25. Tercero está Atkinson, con 22. Villagra sumó en Córdoba tres unidades, acumula cinco y está ocavo. Entre los constructores puntea Ford con 44 puntos, seguido por Citroën (41) y Subaru (33).







