13 Marzo 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- La presidenta, Cristina Kirchner, firmó un proyecto de ley destinado a prohibir la importación, producción y comercialización de lámparas incandescentes de uso residencial general a partir del 31 de diciembre de 2010.
A través de este proyecto, que se enmarca en el plan oficial de ahorro de energía, se faculta al Poder Ejecutivo a dictar las medidas necesarias para que las empresas puedan contar con facilidades -como liberación de gravámenes y tributos- a fin de importar lámparas de bajo consumo o bien sus partes, insumos, componentes y el equipamiento para su producción.
La iniciativa, que fue tomada de un proyecto de la organización ecologista Greenpeace y consensuada con las empresas fabricantes, establece, además, que el Gobierno podrá establecer excepciones por razones técnicas, funcionales y operativas sobre productos que lo ameriten.
“Esta es una decisión de política ambiental y de complementariedad con este programa de uso racional y eficiente de la energía. La convocatoria que estamos haciendo en forma voluntaria para todos los argentinos va a tener imperio de ley a partir del 31 de diciembre de 2010”, señaló la Presidenta durante un acto en la Casa Rosada.
La jefa de Estado reconoció, en este sentido, que la iniciativa no parte de una idea original del Gobierno, sino que surge de una campaña de Greenpeace para lograr la eliminación de bombitas que su administración consideró viable, factible y conveniente. “Nos parece muy positivo que el Gobierno adopte esta decisión ya que está en la misma dirección que nuestra campaña”, señaló la coordinadora de la Campaña Contra el Cambio Climático, Rosario Espina, quien sin embargo consideró que el fin de la comercialización podría hacerse más rápido, a partir del 1 de enero de 2010.
El nivel de crecimiento
Por otra parte, Cristina Fernández anunció que la economía creció más del 10 % en enero respecto de igual período del año pasado, y justificó así que haya una mayor demanda de energía. En el mensaje que pronunció en el Salón Sur de la Casa de Gobierno, la Presidenta cuestionó a sectores de los medios de comunicación que cuestionan el modelo que impulsa el Gobierno. “Debe haber una forma de relacionarnos en la disidencia con reglas de juego claras”, dijo. (NA)
A través de este proyecto, que se enmarca en el plan oficial de ahorro de energía, se faculta al Poder Ejecutivo a dictar las medidas necesarias para que las empresas puedan contar con facilidades -como liberación de gravámenes y tributos- a fin de importar lámparas de bajo consumo o bien sus partes, insumos, componentes y el equipamiento para su producción.
La iniciativa, que fue tomada de un proyecto de la organización ecologista Greenpeace y consensuada con las empresas fabricantes, establece, además, que el Gobierno podrá establecer excepciones por razones técnicas, funcionales y operativas sobre productos que lo ameriten.
“Esta es una decisión de política ambiental y de complementariedad con este programa de uso racional y eficiente de la energía. La convocatoria que estamos haciendo en forma voluntaria para todos los argentinos va a tener imperio de ley a partir del 31 de diciembre de 2010”, señaló la Presidenta durante un acto en la Casa Rosada.
La jefa de Estado reconoció, en este sentido, que la iniciativa no parte de una idea original del Gobierno, sino que surge de una campaña de Greenpeace para lograr la eliminación de bombitas que su administración consideró viable, factible y conveniente. “Nos parece muy positivo que el Gobierno adopte esta decisión ya que está en la misma dirección que nuestra campaña”, señaló la coordinadora de la Campaña Contra el Cambio Climático, Rosario Espina, quien sin embargo consideró que el fin de la comercialización podría hacerse más rápido, a partir del 1 de enero de 2010.
El nivel de crecimiento
Por otra parte, Cristina Fernández anunció que la economía creció más del 10 % en enero respecto de igual período del año pasado, y justificó así que haya una mayor demanda de energía. En el mensaje que pronunció en el Salón Sur de la Casa de Gobierno, la Presidenta cuestionó a sectores de los medios de comunicación que cuestionan el modelo que impulsa el Gobierno. “Debe haber una forma de relacionarnos en la disidencia con reglas de juego claras”, dijo. (NA)







