13 Marzo 2008 Seguir en 
El petróleo atravesó los U$S 110 el barril, marcando el sexto día consecutivo de récords, debido a que el debilitamiento del dólar estadounidense incidió más que los fuertes incrementos de los inventarios de crudo en Estados Unidos.
Esta situación tuvo como consecuencia directa un aumento en la cotización del euro a nivel internacional. Según informó la agencia de noticias Reuter, el dólar cayó a un mínimo histórico ante la moneda de la Unión Europea y ayer cerró a U$S 1,5550. En la Argentina, el euro también pegó un salto y cerró en casi $ 5: en las agencias porteñas y en la City de Tucumán se cotizó a $ 4,97 el tipo vendedor y a $ 4,87 para la compra.
Respecto del alza en el valor del petróleo, la agencia AFP informó que se debe a que los inversionistas han estado colocando su dinero en las materias primas para protegerse contra la inflación y a que el dólar cayó a un mínimo contra el euro.
El crudo estadounidense cerró con un alza de U$S 1,17, a U$S 109,92 el barril, tras alcanzar un récord de U$S 110,20. El petróleo Brent de Londres ganó U$S 1,02, a U$S 106,27. Alcanzó previamente un récord de U$S 106,41. “Ha habido un gran distanciamiento entre los precios y los fundamentos en los mercados de energía”, dijo Rob Kurzatkowski, analista de futuros de optionsXpress.
El petróleo cayó previamente ayer, después de que datos del Gobierno de Estados Unidos mostraron un fuerte incremento de 6,2 millones de barriles en las existencias de crudo y un gran aumento en los inventarios de gasolina, a un máximo de 15 años.
Analistas dijeron que el alza del crudo, pese a los grandes inventarios, subraya la desconexión entre los fundamentos de suministro y demanda y el precio actual, impulsado por especuladores. “Este es un informe ridículamente bajista”, dijo Stephen Schork, editor del boletín The Schork Report.
"Tenemos grandes preocupaciones con respecto a la economía de Estados Unidos, incremento del suministro, caída de la demanda; por qué el petróleo crudo está cotizando a más de U$S 100; no tiene sentido desde los fundamentos”, agregó.
Los consumidores enfrentan precios de las naftas a niveles récord en las estaciones de servicio de Estados Unidos debido a los crecientes costos del crudo para las refinadores.
Esta situación tuvo como consecuencia directa un aumento en la cotización del euro a nivel internacional. Según informó la agencia de noticias Reuter, el dólar cayó a un mínimo histórico ante la moneda de la Unión Europea y ayer cerró a U$S 1,5550. En la Argentina, el euro también pegó un salto y cerró en casi $ 5: en las agencias porteñas y en la City de Tucumán se cotizó a $ 4,97 el tipo vendedor y a $ 4,87 para la compra.
Respecto del alza en el valor del petróleo, la agencia AFP informó que se debe a que los inversionistas han estado colocando su dinero en las materias primas para protegerse contra la inflación y a que el dólar cayó a un mínimo contra el euro.
El crudo estadounidense cerró con un alza de U$S 1,17, a U$S 109,92 el barril, tras alcanzar un récord de U$S 110,20. El petróleo Brent de Londres ganó U$S 1,02, a U$S 106,27. Alcanzó previamente un récord de U$S 106,41. “Ha habido un gran distanciamiento entre los precios y los fundamentos en los mercados de energía”, dijo Rob Kurzatkowski, analista de futuros de optionsXpress.
El petróleo cayó previamente ayer, después de que datos del Gobierno de Estados Unidos mostraron un fuerte incremento de 6,2 millones de barriles en las existencias de crudo y un gran aumento en los inventarios de gasolina, a un máximo de 15 años.
Analistas dijeron que el alza del crudo, pese a los grandes inventarios, subraya la desconexión entre los fundamentos de suministro y demanda y el precio actual, impulsado por especuladores. “Este es un informe ridículamente bajista”, dijo Stephen Schork, editor del boletín The Schork Report.
"Tenemos grandes preocupaciones con respecto a la economía de Estados Unidos, incremento del suministro, caída de la demanda; por qué el petróleo crudo está cotizando a más de U$S 100; no tiene sentido desde los fundamentos”, agregó.
Los consumidores enfrentan precios de las naftas a niveles récord en las estaciones de servicio de Estados Unidos debido a los crecientes costos del crudo para las refinadores.







