Está vigente una "cultura de la violencia"

Punto de vista. Por Pedro Roldán Vázquez - Camarista y docente universitario.

19 Febrero 2008
Siempre se registran casos en los que se hace uso de violencia excesiva para la concreción de los distintos hechos “principales”, es decir aquellos que tuvo en vista en principio el delincuente, desde el robo, por ejemplo, hasta las violaciones y las golpizas.
El uso de la droga está generalizado. Hay personas que roban para drogarse, pero también se observa que hay quienes se drogan para robar, o que roban bajo los efectos de la droga.
La violencia adicional o excesiva, ejercida muchas veces por delincuentes noveles o “no profesionales” parece relacionarse, en general, con la ingesta de sustancias tóxicas.
Entre otros, hay un factor que alienta esos excesos y que estimo de gran importancia: en nuestra sociedad parece existir una “cultura de la violencia” que proviene de nuestra historia institucional próxima.
Emerge también de nuestras tradiciones en materia de prevención, de seguridad y también de enjuiciamiento penal, muchas veces reñidas con el modelo democrático de un estado de derecho.
A nivel internacional, existen modelos que brindan los instrumentos necesarios para el abordaje de este problema. Con ellos se puede mejorar las condiciones de convivencia en lo que se refiere a la violencia, particularmente en el terreno de los jóvenes en conflictor con la ley.
 Estos modelos exigen una inversión seria de medios personales y económicos por parte de los estados nacionales y provinciales, que hoy parece impostergable.  
Un sistema de recuperación y de resocialización con controles de gestión, que incluyan seguimientos que permitan evaluar los resultados y evitar la internación en instituciones -con sus consabidos efectos criminógenos no deseados, léase su rol de “escuelas del delito”- , requiere invertir en la creación y apoyo de hogares sustitutos y demás medios necesarios para brindar tratamientos eficaces, tal como lo exigen las leyes nacionales.
Lo que se haga respecto de este asunto propenderá también al aumento o a la disminución de la violencia que hoy sufrimos.

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