Chávez no pudo levantar el paro de los petroleros

"No van a poder parar la empresa petrolera, no van a quitarle a Venezuela la alegría", dijo Chávez en su programa de TV. La Iglesia Católica realizó una jornada de reflexión.

09 Diciembre 2002
Caracas.- Varios miles de venezolanos rindieron ayer homenaje a las víctimas de la matanza de la Plaza Altamira. Una marcha silenciosa acompañó el sepelio de las tres personas que murieron en el tiroteo, durante una protesta pacífica contra el presidente Hugo Chávez.
En tanto, el jefe de Estado buscó ayer sin éxito levantar el paro que, en su séptimo día, mantiene detenidas las vitales exportaciones petroleras del país. Fracasó en un intento por asumir el control militar de un buque cisterna que apoya la protesta opositora.
"No van a poder parar la empresa petrolera, no van a quitarle a Venezuela la alegría", dijo Chávez en su programa de TV, besando una imagen del Niño Jesús. "No voy a traicionar a mi pueblo, lo juro, vengan contra mí las oligarquías, que vengan", agregó al volver a calificar la huelga petrolera como un sabotaje.

Reclamo de la Iglesia
Ayer, el acto de sepelio se convirtió en una multitudinaria manifestación de tristeza, que cruzó desde la urbanización de Chuao hasta el Cementerio del Este, una amplia zona en el este de Caracas. Los participantes de la marcha vestían de luto y llevaban banderas venezolanas y pancartas manifestando su rechazo al gobierno de Chávez.
Las sepulturas de Keyla Guerra, de 17 años; Jaime Giraud, de 53, y Josefina Inciarte, de 76, fueron acompañadas por oficios religiosos en el cementerio. Los tres murieron el viernes cuando pistoleros irrumpieron en la plaza y dispararon contra la multitud que acompañaba a un grupo de militares que se atrincheraron pacíficamente en el lugar, protestando contra el gobierno.
La matanza agudizó el clima de confrontación política que vive el país desde abril. "Es mucho el odio que se ha sembrado", dijo el alcalde del municipio Baruta, Henrique Capriles, en el sepelio.
Mientras, la Iglesia Católica realizó una jornada de reflexión para llamar a la unidad al país. En una misa, el cardenal y arzobispo de Caracas, Ignacio Velasco, dijo que quienes tienen más responsabilidad en el país deben evitar la profundización de las divisiones. "Tenemos un goteo interminable de muertos desde abril, algo que nunca se ha visto en el país. Es una matanza horrible, imperdonable", dijo. (Télam-SNI-Reuter-Especial)

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