09 Diciembre 2002 Seguir en 
La Coruña/París.- Casi la totalidad de las 77.000 toneladas de fuel-oil que transportaba el petrolero Prestige cuando naufragó frente a la costa noroccidental española podría salir al agua, según reconocieron expertos citados por la prensa española. De cumplirse el vaticinio, la costa atlántica de España, Portugal y Francia sufriría una de las peores "mareas negras" de la historia, con una duración que no se puede estimar.
El presidente del gobierno español, José María Aznar, que hasta el sábado no convocó a un gabinete de crisis, anunció ayer, tras reunirse con la vicepresidenta y comisaria de Transportes de la Unión Europea (UE), Loyola de Palacio, que su Ejecutivo adoptará las medidas relacionadas con la exigencia de barcos de doble casco para acceder a los puertos españoles. Así quedará prohibido el acceso a puerto de petroleros monocasco que transporten los tipos de combustible catalogados como altamente contaminantes.
Mientras tanto, Francia ya se prepara para hacer frente a un larga lucha contra el derrame. El batiscafo Nautile encontró este fin de semana en el fondo del mar la popa del petrolero, que se partió en dos hace casi tres semanas. Se encontraba a unos 3,7 kilómetros de la proa. El combustible sale de ambas partes. El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, se reunió en París con un gabinete de crisis para analizar los preparativos destinado s a enfrentar una posible "marea negra" entre Biarritz y Pointe du Raz, en la Bretaña. (DPA)
El presidente del gobierno español, José María Aznar, que hasta el sábado no convocó a un gabinete de crisis, anunció ayer, tras reunirse con la vicepresidenta y comisaria de Transportes de la Unión Europea (UE), Loyola de Palacio, que su Ejecutivo adoptará las medidas relacionadas con la exigencia de barcos de doble casco para acceder a los puertos españoles. Así quedará prohibido el acceso a puerto de petroleros monocasco que transporten los tipos de combustible catalogados como altamente contaminantes.
Mientras tanto, Francia ya se prepara para hacer frente a un larga lucha contra el derrame. El batiscafo Nautile encontró este fin de semana en el fondo del mar la popa del petrolero, que se partió en dos hace casi tres semanas. Se encontraba a unos 3,7 kilómetros de la proa. El combustible sale de ambas partes. El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, se reunió en París con un gabinete de crisis para analizar los preparativos destinado s a enfrentar una posible "marea negra" entre Biarritz y Pointe du Raz, en la Bretaña. (DPA)







