07 Diciembre 2002 Seguir en 
CARACAS.- Militares venezolanos abordaron un buque cisterna controlado por huelguistas opositores, aumentando la tensión en el sexto día de un paro cívico que busca presionar al presidente Hugo Chávez para que renuncie y que ha golpeado la vital industria petrolera del país.
Efectivos fuertemente armados abordaron desde una embarcación militar el buque "Pilín León", que se sumó al paro provocando un embotellamiento en los puertos de embarque del occidente del quinto exportador mundial de crudo.
El abordaje en aguas del Lago de Maracaibo se produjo cuando miles de simpatizantes de Chávez, un militar retirado que asumió el poder en 1999, participaban en una marcha de apoyo al mandatario y mientras la oposición preparaba otra.
La toma del buque se produjo un día después de que un grupo de opositores al presidente venezolano fue atacado a tiros en la Plaza Francia de Caracas, bastión de la oposición en el este de la capital, con saldo de al menos tres personas muertas y 28 heridas.
Furiosos líderes opositores acusaron a Chávez por el ataque al grupo de manifestantes que apoyan a varios militares -la mayoría investigados por su presunta participación en el breve derrocamiento de abril- y amenazaron con extender indefinidamente el paro.
"No hay otra posibilidad aquí que un paro indefinido hasta el final", dijo a Reuters Froilán Barrios, dirigente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
Pero Chávez negó cualquier responsabilidad de su gobierno en los hechos, los condenó y se comprometió a investigar lo sucedido.
La grave crisis política de la nación de unos 23 millones de habitantes es seguida de cerca por la comunidad internacional en momentos en que Estados Unidos se estaría preparando para una acción militar contra Iraq.
El paro podría poner en aprietos a Chávez debido a que la economía de este país sudamericano depende mayoritariamente de las exportaciones de petróleo.Pero el mandatario recibió un multitudinario apoyo con una marcha en la que miles de personas recorrieron céntricas calles de Caracas luciendo boinas rojas, banderas de Venezuela, pancartas de apoyo y fotografías del mandatario.
"Estamos apoyando la política revolucionaria que el gobierno del presidente Hugo Chávez está impulsando a favor del pueblo", dijo el dirigente de partido de gobierno Movimiento Quinta República, Luis Alfonso Dávila.
El mandatario, a quien la oposición le exige convocar un referendo de consulta sobre su renuncia inmediata y que luego llame a elecciones anticipadas, dijo que el paro se convirtió en un sabotaje petrolero. (REUTERS).
Efectivos fuertemente armados abordaron desde una embarcación militar el buque "Pilín León", que se sumó al paro provocando un embotellamiento en los puertos de embarque del occidente del quinto exportador mundial de crudo.
El abordaje en aguas del Lago de Maracaibo se produjo cuando miles de simpatizantes de Chávez, un militar retirado que asumió el poder en 1999, participaban en una marcha de apoyo al mandatario y mientras la oposición preparaba otra.
La toma del buque se produjo un día después de que un grupo de opositores al presidente venezolano fue atacado a tiros en la Plaza Francia de Caracas, bastión de la oposición en el este de la capital, con saldo de al menos tres personas muertas y 28 heridas.
Furiosos líderes opositores acusaron a Chávez por el ataque al grupo de manifestantes que apoyan a varios militares -la mayoría investigados por su presunta participación en el breve derrocamiento de abril- y amenazaron con extender indefinidamente el paro.
"No hay otra posibilidad aquí que un paro indefinido hasta el final", dijo a Reuters Froilán Barrios, dirigente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
Pero Chávez negó cualquier responsabilidad de su gobierno en los hechos, los condenó y se comprometió a investigar lo sucedido.
La grave crisis política de la nación de unos 23 millones de habitantes es seguida de cerca por la comunidad internacional en momentos en que Estados Unidos se estaría preparando para una acción militar contra Iraq.
El paro podría poner en aprietos a Chávez debido a que la economía de este país sudamericano depende mayoritariamente de las exportaciones de petróleo.Pero el mandatario recibió un multitudinario apoyo con una marcha en la que miles de personas recorrieron céntricas calles de Caracas luciendo boinas rojas, banderas de Venezuela, pancartas de apoyo y fotografías del mandatario.
"Estamos apoyando la política revolucionaria que el gobierno del presidente Hugo Chávez está impulsando a favor del pueblo", dijo el dirigente de partido de gobierno Movimiento Quinta República, Luis Alfonso Dávila.
El mandatario, a quien la oposición le exige convocar un referendo de consulta sobre su renuncia inmediata y que luego llame a elecciones anticipadas, dijo que el paro se convirtió en un sabotaje petrolero. (REUTERS).







