Bush desplazó al conductor de la política económica estadounidense

El presidente de Estados Unidos inició una fuerte reestructuración de su administración al prescindir del controvertido secretario del Tesoro.

FUENTE DE PROBLEMAS. En más de una ocasión, Bush salió a aclarar las expresiones de O’Neil.
FUENTE DE PROBLEMAS. En más de una ocasión, Bush salió a aclarar las expresiones de O’Neil.
07 Diciembre 2002
WASHINGTON.- El secretario del Tesoro estadounidense, Paul O?Neill, y el asesor económico de la Casa Blanca, Lawrence Lindsey, renunciaron ayer a sus cargos por pedido del presidente George W. Bush. Las dimisiones se dan en el marco de las persistentes críticas en torno del liderazgo del equipo de finanzas del gobierno para enderezar la economía local, que se balancea entre la recuperación y la recesión, con caídas bursátiles y una tasa de desempleo que en noviembre alcanzó el 6%.
O?Neill, quien dejará su puesto en las próximas semanas, es el segundo funcionario de alto rango del equipo económico en presentar su renuncia en un mes. El presidente de la Comisión de Valores, Harvey Pitt, renunció el día de las elecciones de término medio a raíz de la cadena de escándalos financieros que se inició con la caída de Enron, hace un año.
La renuncia de O?Neill, un funcionario con discurso de hierro frente a las tambaleantes economías de América Latina, podría suavizar la relación de la región con la mayor potencia del mundo. Según analistas, se abre una oportunidad para un acercamiento más constructivo a los problemas en América Latina.

Reacción en Argentina
Argentina, a la que O?Neill identificó en términos crudos como la mayor responsable de la crisis que mantiene a su economía de rodillas desde hace más de 4 años, ve en esa actitud la causa de la demora de 11 meses en las negociaciones con el FMI, del que Estados Unidos es el principal accionista. "Si el FMI no cerró con Argentina es porque Estados Unidos no quiso, porque cuando quiso arreglar con el dictador de turno o con el payaso del mundo, Estados Unidos lo arregló en 30 segundos", dijo Rafael Ber, de la consultora Argentine Research.
En los últimos meses los países de América Latina ingresaron en zona de turbulencia, con importantes caídas en sus monedas, temores a incumplimiento en el pago de sus deudas y crisis políticas. Algunos, como Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia, están esforzándose por aplicar los planes que exige el FMI. (Reuter)

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