30 Enero 2008 Seguir en 
NUEVA YORK.- La pareja pasará a la Historia, además de por dos prestigiosas carreras avaladas por varios Oscar, por la gran hazaña personal de haber mantenido intacto un matrimonio durante 50 años en el fluctuante universo sentimental de Hollywood.Joanne Woodward y Paul Newman, que siempre se han destacado por llevar una relación estable, celebraron ayer sus bodas de oro. Una nueva gesta para un matrimonio que les ha dado tres hijos y 14 películas. Se habían conocido en 1953 como estudiantes del Actor?s Studio cuando saltaron chispas durante la preparación de la obra de teatro "Picnic". Pero no fue hasta el rodaje cinematográfico de "El largo y cálido verano" (1958), de Martin Ritt, cuando confirmaron su química. El filme, un opresivo melodrama, se rodó en una época en la que Woodward, cinco años menor que Newman, todavía era notoriamente más famosa que él. Ese mismo año ganó el Oscar por "Las tres caras de Eva", que recogió con un humilde vestido, hecho a mano y valorado en sólo 100 dólares de la época. El, todavía casado con su primera mujer, comenzaba a destacar como nuevo "sex symbol" de la escuela de Lee Strasberg detrás de Marlon Brando. En esos meses, no sólo encontraría esposa, sino también consagración gracias al premio de interpretación en Cannes por la película de Ritt y al éxito de "La gata sobre el tejado de zinc", por la que optó por primera vez al Oscar.Pero a partir de ahí, el resto, como quien dice, es historia. Y siempre historia oficial, porque durante medio siglo de enlace no han dejado lugar para la leyenda negra. "Hollywood Babilonia", el viperino libro de Anger Kenneth, no encontró nada que objetar contra ellos.
"¿Para qué buscar una hamburguesa si tengo en casa un entrecot?", proclamaba Paul. "Joanne siempre me ha dado apoyo incondicional en todas mis decisiones y esfuerzos, eso incluye mis carreras de coches, que ella deplora. Para mí eso es amor", agregaba. "Estar casada con Paul es estar casada con el más hombre más considerado y romántico", asegura por su parte Woodward, cuyo apoyo fue fundamental en los peores momentos, que llegaron en 1978 cuando el hijo del primer matrimonio de Newman, Scott, falleció a causa de una sobredosis.
El actor de poderosos ojos azules diluyó su culpabilidad y sus fantasmas en la película "Harry e hijo" (1984), en la que también actuó Joanne, y creó con el nombre de su hijo un centro de auxilio y protección del drogadicto, financiado por otra de sus exitosas diversificaciones: las salsas "Newman?s Own".
Actualmente, con 83 y 77 años respectivamente, Newman y Woodward viven alejados del trajín de Hollywood en un tranquilo rancho en Connecticut. "Es mejor que Montana, y mi mujer y yo hemos encontrado allí un bonito cementerio", señaló recientemente Newman. (Especial)
"¿Para qué buscar una hamburguesa si tengo en casa un entrecot?", proclamaba Paul. "Joanne siempre me ha dado apoyo incondicional en todas mis decisiones y esfuerzos, eso incluye mis carreras de coches, que ella deplora. Para mí eso es amor", agregaba. "Estar casada con Paul es estar casada con el más hombre más considerado y romántico", asegura por su parte Woodward, cuyo apoyo fue fundamental en los peores momentos, que llegaron en 1978 cuando el hijo del primer matrimonio de Newman, Scott, falleció a causa de una sobredosis.
El actor de poderosos ojos azules diluyó su culpabilidad y sus fantasmas en la película "Harry e hijo" (1984), en la que también actuó Joanne, y creó con el nombre de su hijo un centro de auxilio y protección del drogadicto, financiado por otra de sus exitosas diversificaciones: las salsas "Newman?s Own".
Actualmente, con 83 y 77 años respectivamente, Newman y Woodward viven alejados del trajín de Hollywood en un tranquilo rancho en Connecticut. "Es mejor que Montana, y mi mujer y yo hemos encontrado allí un bonito cementerio", señaló recientemente Newman. (Especial)






