Chicos y chicas se enloquecen por la nueva moda del caño

Decenas de adolescentes se dieron cita en un pub de Corrientes al 400 para bailar alrededor del famoso tubo. Desde que se puso de moda en "Bailando por un sueño", la modalidad hace furor.

SENSUALES Y DIVERTIDOS. Los chicos se apoderaron del caño en el pub.LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
SENSUALES Y DIVERTIDOS. Los chicos se apoderaron del caño en el pub.LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
19 Enero 2008
Para muchos, Tucumán en enero, es un horno húmedo y tedioso. Y está comprobado que, con tal de matar al aburrimiento, son muchos los sortilegios que dueños de pubs o jóvenes emprendedores son capaces de idear para darle a las noches locales un gusto diferente, un toque divertido.
Claro que, a la hora de divertirse, cualquiera es capaz de sacar a la luz al niño, al artista, al cantante, al bailarín y a todos los demás seres que habitan en su interior. Sin embargo, se necesita mucho más que alegría para mostrar al mundo su lado más sexy y atrevido. Ayer, cerca de las 2 de la mañana y frente a la animada concurrencia que colmaba Puebla (Corrientes al 400), David Martínez, micrófono en mano, largó la propuesta, desafiante y con un dejo de humor: "la señorita que se atreva a hacer el baile del caño y sacarse la remera, se llevará un premio".
La multitud, enardecida, respondió a los gritos al reto del animador y muchos subieron al escenario para jugar con el tubo cromado que se encontraba en el centro. Aunque, de todas formas, ninguna niña se animó a desprenderse de ninguna prenda de su atuendo. Los primeros en animarse a desplegar toda la sensualidad en el "pole dancing", como es llamada mundialmente esta popular danza, fueron Bruno y Julia que, sin pensarlo dos veces, calentaron las tablas con un bailoteo tan insinuante como divertido.
Bruno sí se animó a sacarse la remera, aunque no le sirvió de mucho porque todas las miradas estaban dirigidas a ella, que hipnotizaba a la platea masculina con un movimiento de caderas que hubiera dejado trinando de envidia a cualquier vedette argentina. De todas formas, el atrevimiento de Bruno tuvo su recompensa y (después de una larga ovación que incluyó audaces piropos y alegres gritos), los improvisados bailarines eróticos se llevaron a la mesa un vino espumante como premio.
Después de un breve intervalo en que se movieron mesas y sillas para dejar libre la pista de baile, comenzó a todo volumen el "reggaetón" y la electrónica. Chicos y chicas se arremolinaban como locos alrededor del cilíndrico invitado, que no dejó de tener compañía y que ha cobrado una inmensa popularidad desde que el empresario Marcelo Tinelli lo pusiera de moda, a mediados de 2007. La noche terminó, por ley, a las 4am, aunque la cita se repetirá el próximo jueves a la medianoche.

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