18 Enero 2008 Seguir en 
Cuando se invierten los roles, cuando cualquier espectador puede subir al escenario y cantar su tema favorito, la fiesta se arma en los karaokes. En estos casos, el público se convierte en el verdadero protagonista. Claro, primero hay que animarse, y no falta, precisamente, el showman que alienta a las interpretaciones o a las más disparatadas intervenciones arriba del escenario. El artista Max y Lowrey es uno de ellos, y todos los miércoles organiza en un pub el "karaoke del amor". LA GACETA asistió a uno de sus shows y fue testigo del éxito de esta propuesta original y llamativa.









