18 Enero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Todo comenzó cuando los medios de prensa bonaerenses afirmaron que Gerardo Sofovich le había cedido a perpetuidad a Florencia de la V los derechos de autor de la comedia "El champán las pone mimosas". Aunque no hubo declaraciones que lo confirmaran, la capo cómica hizo deslizar en un programa de televisión una frase por demás sugestiva: "El champán muere conmigo..." Eso bastó para generar la ira de Nazarena Vélez, amiga y protegida del empresario quien inició una guerra mediática que aún no cesa. Pero el miércoles, los tres mantuvieron una reunión en la que aparentemente se estableció una tregua entre las vedettes. Tras escuchar algunas opiniones de Sofovich, la rubia había amenazado con desvincularse de la productora y de la obra teatral de su mecenas, "No somos santas". "Estuvimos hablando bastante. Lo único que puedo decir es que soy una persona súper profesional y agradecida, y que el amor hacia Gerardo en mi vida no va a cambiar, así me baje de ?No somos santas?", manifestó Nazarena, quien finalmente aclaró su situación y continuará trabajando junto a Gerardo. Por su parte, el "Ruso" expresó: "hablamos y está todo bien. Todos sabemos de la capacidad y de la voluntad de trabajo que tiene Nazarena. Si se bajara y yo lo aceptara, nadie más hace ?No somos santas? porque la comedia fue escrita para ella, no está previsto el reemplazo". Con respecto a las representaciones eróticas de Vélez en la ciudad cordobesa de Villa Carlos Paz, Sofovich indicó: "espero que me dé el gusto y pare con los shows? Yo no le impongo nada a nadie, busco una relación cordial con la gente que trabajo. Sólo quiero dar lo mejor de mí en todo".
La vedette se dedica a calentar las noches de Carlos Paz con un espectáculo al rojo vivo en el boliche Keops, donde abundan las escenas fuertes con besos y caricias incluidas. "No es conveniente para Nazarena ni para la obra", destacó el Gerardo. (Especial)
La vedette se dedica a calentar las noches de Carlos Paz con un espectáculo al rojo vivo en el boliche Keops, donde abundan las escenas fuertes con besos y caricias incluidas. "No es conveniente para Nazarena ni para la obra", destacó el Gerardo. (Especial)






