La increíble historia del Jardín de los Shoppings
En las mil y cuarenta noches, el rey Shahriyar y la doncella Scheherezade descubren que la plaza Independencia ha dejado de ser un paseo público. Por Roberto Espinosa - Redacción LA GACETA.
10 Enero 2008 Seguir en 
La emoción unió sus miradas. Un abrazo de jorobas estrechó al noble camello Almanzor con su hijo Almanzur, convertido en un sutrappista de la primera hora en ese surrealista Jardín de la República. La dromedaria ilegal había abandonado al joven giboso a su suerte para irse con un viejo y próspero jorobado que integraba el parque de camellos VIP de Al Rachid. La alegría del reencuentro invadió los corazones de Shahriyar y de la bella Scheherezade. Padre e hijo condujeron a la pareja a la plaza Independencia en las mil y cuarenta noches.Al llegar, vieron con asombro que, en lugar del otrora hermoso paseo, había un edificio chato, pero de gran envergadura que ocupaba toda la manzana. En el centro, aprisionada por los muros, se divisaba apenas la cabeza de la estatua de la Libertad, de Lola Mora. Al frente, una construcción similar había reemplazado el imponente palacio gubernamental, estilo Versailles. Vieron ingresar al ex paseo a un grupo de jubilados que seguían reclamándole al monarca que les abonara el 82 % móvil. En otro sector, protestaban los familiares, víctimas de hijos asesinados o desaparecidos, cuyos casos nunca habían sido resueltos por el Gobierno. El padre de Paulina habló de impunidad, de corrupción, de la necesidad de unificar los reclamos, de vencer la indiferencia ciudadana y de llegar a la verdad...
El rey interpeló a una anciana que marchaba apoyada en un bastón, que balbuceaba con bronca: "¡shop, shop, shop!"
- Dime, amable mujer, ¿qué quieres decir con shop?
- Shoppings. Somos ahora el Jardín de los Shoppings, noble forastero. La cadena "Al Rachid y sus Capone" demolió casi todos los edificios antiguos. Se salvaron algunos -quién sabe hasta cuándo- la Catedral, la Casa Histórica y la del Obispo Colombres. Siempre puede aparecer algún interesado en comprarlas. Tampoco se libraron de este virus gubernamental las plazas, los parques...
- ¿Y qué hicieron con el monolito que evocaba la cabeza en la picota de don Marco Manuel Avellaneda?
- Como no sabían qué hacer, lo pusieron en el techo... Lo más grave es que la mayoría de la población ha perdido la memoria y no recuerda quién es ni el pasado de su pueblo... sólo los viejos recordamos...
A Scheherezade y Shahriyar les llamó la atención un monumento imponente que había en un vértice de la ex plaza. La doncella le preguntó a un joven palafrenero, que dictaba clases públicas de cómo besar los pies, quién era el personaje que le estrechaba la mano a un Al Rachid sonriente.
- No es nadie en particular. Es la estatua a los Negocios Inmobiliarios...
Una atractiva muchacha le alcanzó un pergamino al palafrenero y lo leyó valiéndose de un alto parlante. El rey le dijo:
- ¿Qué leéis, morador?
- Un DNU, que quiere decir Decreto de Necedad y Usufructo o Usurpación, según el caso. En esta comarca, Al Rachid es fuente de toda justicia, de elaboración de leyes, y es además el único que puede preocuparse por el destino de los tucumanos. Emplea los DNU cuando quiere advertirles a sus Capone que deben cumplir religiosamente con su orden. Ocurre que él quiere entrar en la historia.
- ¿Pero los moradores no se opusieron a esta demolición patrimonial e institucional, a esta destrucción de la identidad?
- Bueno, casi el 80 % lo votó... Sí, hubo un sector, pero las universidades, las instituciones culturales y cívicas tardaron en tomar y en generar conciencia, y en defender el patrimonio, e informar debidamente a la Emperatriz de las trapisondas que estaba haciendo su monarca súbdito en Tucumán y entonces... Creo que el mayor sueño de Al Rachid, si llegara alguna vez a ser emperador, sería vender la Casa Rosada. Su lema preferido es "Vamos por todo" y hasta ahora lo hizo realidad...
Scheherezade y Shahriyar vieron con pena que en otro sector, en una pantalla gigante, Al Rachid en persona, a través de un video, daba las clases prácticas sobre cómo besar los pies.
El rey le dijo a la doncella: "Hubo un profeta que me conmovió con su pensamiento. Dijo que su generación no se lamentaría tanto por las acciones de los megalómanos, como por el estremecedor silencio de los justos".







