Hay que cuidarse de la Plaza
El Ejecutivo nacional no quiere conflictos en el histórico paseo. Moyano ya había dado un paso atrás y Alberto Fernández bajóuna orden precisa para evitar problemas. Por Angel Anaya - Columnista.
10 Enero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El regreso a la Casa Rosada de la Presidenta y el rápido avenimiento del gremio de municipales a negociar con el gobierno autónomo han sido demasiado coincidentes para que se tomen como hechos casuales. “No quiero conflictos en Plaza de Mayo” fue el mensaje que el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, les trasladó a las dirigencias gremiales enfrentadas a Mauricio Macri y, de inmediato, comenzaron a ordenarse las piezas con notoria ventaja para el alcalde autónomo. Antes había dado un paso atrás Hugo Moyano para no ser parte del que amenazó con convertirse en el más duro conflicto mientras se prepara para dirimir electoralmente en la CGT. Solo quedó por resolver la postura extremada de ATE y de la CTA que, sin gran influencia en el sector municipal, aprovechan la coyuntura para reabrir el debate por la personería sindical que monopoliza la CGT. De la noche a la mañana, CFK se iba a encontrar repentinamente al llega a la Plaza frente a una piñata de problemas y un distrito electoral donde el poder de hecho lo está demostrando su más potencial adversario. Entre la suma y la resta, la agenda de discusión del gremio y la obra social de municipales con el gobierno autónomo deja una sobrada ventaja al macrismo para salir airoso, inclusive eludiendo los riesgos del debate en la Legislatura que el kirchnerismo estaba dispuesto a librar pero que la presión presidencial ha tratado de sofocar en medio también del feo clima que soportan los porteños con los cortes de energía. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) integra la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y comparte su lucha para que esta última obtenga la personería sindical en igualdad de condiciones con la CGT . Se trata de la solicitud que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo formalmente al gobierno de Kirchner en la asamblea anual de 2007 pero que todavía no tuvo respuesta. En aquella ocasión pronunció un discurso como invitada la actual presidenta CFK en el que postuló la libertad sindical. Ahora ATE, que también capitanea la confrontación por el INDEC, piensa recordar el compromiso en compañía de la CTA, exigiendo al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que integre y reúna la comisión de análisis prometida entonces. La asamblea anual de la OIT se reunirá entre marzo y abril y para entonces la Presidenta deberá haber definido qué entendía por libertad sindical cuando estuvo el pasado año en Ginebra. Un dilema complejo, pues al mismo tiempo la CGT tendrá elecciones y la Casa Rosada deberá definir también un posicionamiento en la dura interna de su sindicalismo fiel. La Plaza de Mayo, como ya se señaló aquí recientemente, esta recuperando su poderoso brío de escenario histórico. (De nuestra Sucursal)







