Cartas de lectores

10 Enero 2008
TAFI DEL VALLE
Es ya indignante la construcción indiscriminada que se está llevando a cabo en el cerro “El Pelado”, en Tafí del Valle. El tema puede no sorprender a nadie. Son muchas las críticas que escuché al respecto, pero ya es hora de que las ideas no queden dormidas en los cafés. El paisaje del Valle de Tafí es único en el mundo, gran motivador de la demanda turística y, por lo tanto, fuente de numerosos ingresos económicos (nuevamente nada desconocido para la gran mayoría). Ahora bien, ¿por qué lo ponen en riesgo? ¿Por la venta de un terreno más? ¿No se dan cuenta de que conservarlo es dar prioridad a la naturaleza y a la cultura, lo que a la larga sólo traerá beneficios económicos a la comunidad, mucho menos egoístas que una mera comisión? El cerro, por su ubicación en el valle, gradiente y por ser efectivamente “pelado”, tiene una capacidad de carga mínima; cualquier construcción, por chica que sea, modifica el paisaje; no hay cómo ocultarla. Y qué decir de las monstruosidades que han tenido hasta el atrevimiento de modificar el terreno. Está en camino de convertirse en una versión autóctona de una favela. Ahora que está tan en boga defender el patrimonio, es necesario que quede establecido que el paisaje también es patrimonio.

María Sofía Pastorino
Ituzaingó 999
Yerba Buena (Tucumán)



OBRAS PUBLICAS
Los impuestos sufrieron una suba en algunos casos superiores al ciento por ciento. Esto, al influjo de la llegada de la obras públicas a algunos sectores de la comunidad. Sin entrar en la polémica de si corresponde pagar estas abultadas cifras o no, en todo caso la pregunta es ¿podremos pagar? Creo, sin embargo, que más importante es plantear la necesidad de que los recursos públicos se destinen de mejor modo, deteniendo el asfalto o pavimentación de las calles de nuestra ciudad, para darle impulso, prioritariamente, a la construcción de la red troncal de cloacas, de los desagües pluviales y de las redes de agua y de gas en los sectores donde faltan estos servicios, y luego, recién asfaltar y pavimentar. Por supuesto, a esto hay que hacerlo con responsabilidad y con seriedad, teniendo en cuenta la calidad de lo que se realiza. Por ejemplo, las últimas obras de asfalto que se efectuaron en Lastenia y en la Banda del Río Salí se rompieron a los seis meses de habérselas inaugurado y nadie se hace responsable de esta situación. Permanecen en estado deplorable, con baches inmensos y peligrosos. Considero que la empresa constructora debería responder y con premura reparar el daño ocasionado. Además, el Estado debe supervisar y exigirles  a las empresas que cumplan con lo solicitado en los pliegos de licitación, que, me imagino, deben pedir calidad en la construcción. Y en caso de no hacerlo, llevarlas a juicio. Mientras tanto, no deberían permitirle que se presenten a otras licitaciones públicas. Esto apunta a corregir males endémicos, donde el “viva la Pepa” tiene absoluta vigencia, como el tango “Cambalache”.

Roberto Escobar
12 de Octubre 260
Lastenia (Tucumán)



DERROCHE DE AGUA
Resulta incomprensible que mientras en diferentes barrios no tienen una gota de agua, los vecinos de avenida Wenceslao Posse la ocupen para lavar autos y la derrochen las 24 horas del día, mientras funcionarios y particulares hacen la vista gorda y llevan a lavar sus propios vehículos. ¿A qué estamos jugando, tucumanos? ¿Quién controla esto? Porque nadie dice nada, ni hace nada.

Juan Carlos Alvarez
yecupeda@hotmail.com

DIALOGO NECESARIO
Un axioma o ley fundamental expresa: “si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada”. Esto también puede aplicarse al sector productivo. En manos de los productores, los recursos comunales se utilizarían en la reparación de caminos, obras de infraestructura, educación de la juventud en el trabajo y en lograr una mejor comprensión de cómo vivir la vida. Veo con preocupación cómo los gobernantes están hostigando a los productores, cuando dialogando con ellos podrían establecer acuerdos de participación y cooperación. Sin lugar a dudas, estos van a cumplir con lo suyo, lo que traería beneficio para todos. El control por coacción nunca sirvió. Siempre fue causa de antagonismos peligrosos, de revoluciones y de guerras, donde todo es negativo y destructivo. Se puede ejercer el poder mediante control consensuado con cada sector, poniendo reglas claras e imparciales al hacer los acuerdos. Entiendo que los productores se rebelan no sólo por la injusticia del tributo que se les impone, sino por la forma en que se los está denigrando y, de última, también desafiando. Verdaderos productores ricos es muy difícil encontrar. Hay algunos ricos a quienes se les llama productores, porque les compraron los campos a aquellos que no pudieron seguir luego de la “década infame” del ex presidente Menem, y que tienen mucho dinero que no sacaron precisamente de la producción de la tierra.

Arturo Rodríguez Rengel
arrengel@hotmail.com


INSEGURIDAD
LA GACETA publicó, con fotos, la noticia del reciente robo de una vivienda en el barrio Alperovich. Quiero que se sepa que no hay una persona que no haya sufrido en carne propia o en la de algún familiar la acción de estos delincuentes que se pasean a toda hora en nuestro barrio observando dónde y a quién van a atacar o a robar. Hemos tenido tres o cuatro reuniones de vecinos con la Policía, en las que hemos hecho conocer todo lo que sabemos y lo que sufrimos. Se llegó a la conclusión de que, debido a los problemas de menores delincuentes, de la lentitud de los fiscales para emitir órdenes de allanamiento, lo único efectivo era la vigilancia. Y por eso se comprometieron a designar una con efectivos de la Patrulla Urbana y la recorrida, día y noche, de móviles del Comando Radioeléctrico. Hasta hoy eso no se cumplió; en el barrio no hubo ni hay vigilancia a ninguna hora. Todos los días hay o un arrebato o un asalto, además de coches abiertos y robos como el publicado. Un comisario dice que los tiene identificados. ¿Para qué? Si nunca aparece nada y nadie va preso, y siguen robando.

Edgardo Márquez
eddymar@arnet.com.ar

IMPRUDENCIA
En los últimos días han llamado tres veces a mi casa desde entidades financieras preguntando por vecinos que les deben dinero y pidiendo que les demos el mensaje. ¿Estas “entidades serias” no tienen cobradores? ¿No han tomado los recaudos para comunicarse con sus deudores o clientes? ¿No saben que el hecho de que mi número aparezca en guía no implica para ellos el derecho a molestarme con sus problemas? ¿No piensan que si pago mis obligaciones es precisamente para que no me llamen tres veces en una semana? Ignoro si hay alguna legislación al respecto, pero alguien debería decirles a estos señores que respeten la vida privada de quienes nada tienen que ver con sus deudas. Para eso hay otros medios; claro que con costos que, seguro, estarán contemplados en la financiación asumida.

Marcelo Gordillo
wuilly56@yahoo.com.ar

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas  por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,
consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad.
LA GACETA 
se reserva el derecho de publicación.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios