05 Enero 2008 Seguir en 
BOGOTA, Colombia/CARACAS, Venezuela.- La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia admitió que no tiene en su poder a un menor que iba a ser entregado junto a su madre y a una ex congresista al presidente venezolano Hugo Chávez, luego de que un examen de ADN revelara que el niño concebido en cautiverio está en un orfanato de Bogotá.
"Emmanuel no podía estar en medio de las operaciones bélicas, de los bombardeos, de los combates, de la movilidad permanente y de las contingencias de la selva", afirmaron los rebeldes en un comunicado difundido a través de internet por la Agencia Bolivariana de prensa.
Según el grupo rebelde, el hijo de la política Clara Rojas había sido ubicado en Bogotá bajo el cuidado de "personas honradas" mientras se firmaba el acuerdo humanitario para canjear a unos 500 rebeldes por unos 45 secuestrados. "Pero después el Gobierno lo secuestró con el infeliz propósito de sabotear su entrega", indicaron.
El comunicado fue divulgado varias horas después de que la Fiscalía confirmara que la prueba de ADN practicada al menor mostraba una muy alta probabilidad de nexos familiares.
Rojas fue secuestrada en febrero de 2002 junto a la ex candidata presidencial colombo francesa Ingrid Betancourt, cuando hacían campaña. A mediados de 2004 dio a luz a un varón, fruto de una relación consentida con un guerrillero.
Las FARC habían anunciado la liberación de la ex candidata a la vicepresidencia, de su hijo y de la ex congresista Consuelo González. Los cautivos serían entregados al presidente Chávez. Pero la operación para recibir a los tres cautivos fracasó el pasado lunes.
Los rebeldes comunistas atribuyeron el fracaso a operaciones militares del Ejército colombiano en la región selvática donde debía producirse la liberación. Sin embargo, el presidente Alvaro Uribe negó esos dichos y planteó que el incumplimiento de los guerrilleros se debía a que no tenían a Emmanuel en su poder.
Según versiones coincidentes, el pequeño habría sido sacado de la jungla y confiado en 2005 a un hombre que lo llevó a un hospital, debido a que se encontraba muy enfermo. El niño fue luego tomado en custodia por servicios de protección infantil, debido a sospechas de maltrato.
Las autoridades colombianas investigaron el caso cuando a fines de diciembre el mismo hombre intentó recuperar al menor, alegando ser su padre. Ante las preguntas de los trabajadores sociales, el individuo reconoció que el menor "era un niño de las FARC". (AFP-NA)
"Emmanuel no podía estar en medio de las operaciones bélicas, de los bombardeos, de los combates, de la movilidad permanente y de las contingencias de la selva", afirmaron los rebeldes en un comunicado difundido a través de internet por la Agencia Bolivariana de prensa.
Según el grupo rebelde, el hijo de la política Clara Rojas había sido ubicado en Bogotá bajo el cuidado de "personas honradas" mientras se firmaba el acuerdo humanitario para canjear a unos 500 rebeldes por unos 45 secuestrados. "Pero después el Gobierno lo secuestró con el infeliz propósito de sabotear su entrega", indicaron.
El comunicado fue divulgado varias horas después de que la Fiscalía confirmara que la prueba de ADN practicada al menor mostraba una muy alta probabilidad de nexos familiares.
Rojas fue secuestrada en febrero de 2002 junto a la ex candidata presidencial colombo francesa Ingrid Betancourt, cuando hacían campaña. A mediados de 2004 dio a luz a un varón, fruto de una relación consentida con un guerrillero.
Las FARC habían anunciado la liberación de la ex candidata a la vicepresidencia, de su hijo y de la ex congresista Consuelo González. Los cautivos serían entregados al presidente Chávez. Pero la operación para recibir a los tres cautivos fracasó el pasado lunes.
Los rebeldes comunistas atribuyeron el fracaso a operaciones militares del Ejército colombiano en la región selvática donde debía producirse la liberación. Sin embargo, el presidente Alvaro Uribe negó esos dichos y planteó que el incumplimiento de los guerrilleros se debía a que no tenían a Emmanuel en su poder.
Según versiones coincidentes, el pequeño habría sido sacado de la jungla y confiado en 2005 a un hombre que lo llevó a un hospital, debido a que se encontraba muy enfermo. El niño fue luego tomado en custodia por servicios de protección infantil, debido a sospechas de maltrato.
Las autoridades colombianas investigaron el caso cuando a fines de diciembre el mismo hombre intentó recuperar al menor, alegando ser su padre. Ante las preguntas de los trabajadores sociales, el individuo reconoció que el menor "era un niño de las FARC". (AFP-NA)










