05 Enero 2008 Seguir en 
PARIS.- Si se comprueba que el niño que Bogotá presenta como Emmanuel, el hijo de la rehén de las FARC, Clara Rojas, es tal, sería la única buena noticia después de que el acuerdo sufrió un golpe, estimó Fabrice Delloye, ex esposo de Ingrid Betancourt.
“Por cierto, la entrega humanitaria recibió un rudo golpe”, dijo Delloye, refiriéndose a la suspensión de la operación internacional de recuperación de los rehenes. “El acuerdo humanitario se aleja cada vez más”, insistió. “Asistimos a una lucha de egos: el presidente Alvaro Uribe está más entonado que nunca y, por supuesto, insulta a las FARC. De su lado, Marulanda (el líder de las FARC) prevé para 2008 una ofensiva en todas las direcciones”, sostuvo.
“Que ese niño (Emmanuel) esté lo más lejos posible de la guerrilla, de la lucha armada y espero que podrá reunirse con su familia, con la madre de Clara (Rojas), y que sea amado y acariciado, y que sepa que hay gente que lo ama a su alrededor”, dijo el ex esposo de Betancourt. No obstante, estimó que con su manera de hacer el anuncio, Uribe había actuado como fino estratega, pero que una vez más había querido dejar a todos sin reacción. Insistió en que no había que olvidar que los secuestradores eran los “canallas” de las FARC. (AFP-NA)
“Por cierto, la entrega humanitaria recibió un rudo golpe”, dijo Delloye, refiriéndose a la suspensión de la operación internacional de recuperación de los rehenes. “El acuerdo humanitario se aleja cada vez más”, insistió. “Asistimos a una lucha de egos: el presidente Alvaro Uribe está más entonado que nunca y, por supuesto, insulta a las FARC. De su lado, Marulanda (el líder de las FARC) prevé para 2008 una ofensiva en todas las direcciones”, sostuvo.
“Que ese niño (Emmanuel) esté lo más lejos posible de la guerrilla, de la lucha armada y espero que podrá reunirse con su familia, con la madre de Clara (Rojas), y que sea amado y acariciado, y que sepa que hay gente que lo ama a su alrededor”, dijo el ex esposo de Betancourt. No obstante, estimó que con su manera de hacer el anuncio, Uribe había actuado como fino estratega, pero que una vez más había querido dejar a todos sin reacción. Insistió en que no había que olvidar que los secuestradores eran los “canallas” de las FARC. (AFP-NA)









