05 Enero 2008 Seguir en 
"Las canciones eran para un momento determinado, y es bueno ver que después de 40 años siguen gustando, que funcionan, que la gente se para y baila, que mueven", dijo Donald McCluskey, quien esta noche, a las 22, actuará en la inauguración de Memphis, un local ubicado en avenida Roca y Congreso.
En diálogo con LA GACETA, el autor de temas que nunca pasaron de moda, como "Tiritando", "Cosquillas", "Siempre fuimos compañeros", "Scaba-badi-bidu", confirmó que es muy feliz, y que uno de los principales motivos es que tiene una familia maravillosa, como la definió. "Mi hija mayor, Melody, vive en Mar del Plata, los dos del medio en el exterior, y el más chico en Buenos Aires, y en las fiestas pudimos estar todos juntos", contó, emocionado.
"Doy gracias a Dios por cada minuto de vida, por mi familia que me enorgullece... disfruto todo a full", aseguró.
Una faceta muy poco conocida de Donald es que es abogado. Se recibió en 1999, tiene un master en Gestión de Políticas Culturales y un posgrado en la UBA de Actualización en Derecho de Autor. Se dedica al Derecho de la Propiedad Intelectual, Derecho de Autor y Derechos Conexos, una materia afín a su condición de artista. "Era una asignatura pendiente, una promesa que le había hecho a mi madre", señaló. Donald explicó que al terminar el colegio secundario, mientras comenzaba la proyección de su carrera artística, había empezado a estudiar Derecho.
"Mi madre, que era esposa y madre de músicos, siempre decía que quería un hijo profesional. Pero cuando estaba estudiando la pegué con ?Tiritando?, empezaron a salir más compromisos y actuaciones por todos lados, y tuve que dejar", dijo. Donald cumplió, habla con pasión sobre el ejercicio de esta profesión a la que le encontró vinculaciones con su primer gran amor: la música.
Donald, con la misma franqueza, contó que tiene otra deuda pendiente, pero que esta es consigo mismo. "Vengo pensando desde hace varios años hacer algo nuevo; estoy en la búsqueda de lo diferente, pero hasta ahora es algo que no logré concretar", confiesa. De todos modos, dijo que seguirá trabajando en nuevo material para editar un disco en algún momento, sin apuro.
Mientras tanto, descubrió otro elemento vinculado a lo suyo: la producción. Trabajó en el disco debut de su yerno, el marplatense Federico Serravalle (esposo de Melody), con canciones de los jóvenes compositores paraguayos José Gaona y Daniel Blaires. El disco no salió aún a la venta, pero se llamará "No puedo vivir sin ti".
Para esta noche, Donald prometió una velada emotiva y divertida, con sus mejores canciones para que bailen los tucumanos.
En diálogo con LA GACETA, el autor de temas que nunca pasaron de moda, como "Tiritando", "Cosquillas", "Siempre fuimos compañeros", "Scaba-badi-bidu", confirmó que es muy feliz, y que uno de los principales motivos es que tiene una familia maravillosa, como la definió. "Mi hija mayor, Melody, vive en Mar del Plata, los dos del medio en el exterior, y el más chico en Buenos Aires, y en las fiestas pudimos estar todos juntos", contó, emocionado.
"Doy gracias a Dios por cada minuto de vida, por mi familia que me enorgullece... disfruto todo a full", aseguró.
Una faceta muy poco conocida de Donald es que es abogado. Se recibió en 1999, tiene un master en Gestión de Políticas Culturales y un posgrado en la UBA de Actualización en Derecho de Autor. Se dedica al Derecho de la Propiedad Intelectual, Derecho de Autor y Derechos Conexos, una materia afín a su condición de artista. "Era una asignatura pendiente, una promesa que le había hecho a mi madre", señaló. Donald explicó que al terminar el colegio secundario, mientras comenzaba la proyección de su carrera artística, había empezado a estudiar Derecho.
"Mi madre, que era esposa y madre de músicos, siempre decía que quería un hijo profesional. Pero cuando estaba estudiando la pegué con ?Tiritando?, empezaron a salir más compromisos y actuaciones por todos lados, y tuve que dejar", dijo. Donald cumplió, habla con pasión sobre el ejercicio de esta profesión a la que le encontró vinculaciones con su primer gran amor: la música.
Donald, con la misma franqueza, contó que tiene otra deuda pendiente, pero que esta es consigo mismo. "Vengo pensando desde hace varios años hacer algo nuevo; estoy en la búsqueda de lo diferente, pero hasta ahora es algo que no logré concretar", confiesa. De todos modos, dijo que seguirá trabajando en nuevo material para editar un disco en algún momento, sin apuro.
Mientras tanto, descubrió otro elemento vinculado a lo suyo: la producción. Trabajó en el disco debut de su yerno, el marplatense Federico Serravalle (esposo de Melody), con canciones de los jóvenes compositores paraguayos José Gaona y Daniel Blaires. El disco no salió aún a la venta, pero se llamará "No puedo vivir sin ti".
Para esta noche, Donald prometió una velada emotiva y divertida, con sus mejores canciones para que bailen los tucumanos.






