03 Enero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Todavía no se sabe si se pagó rescate por la enfermera argentina Pilar Bauzá Moreno, quien estuvo secuestrada una semana en el norte de Somalia, y fue liberada ayer. Así lo expresó el director de Asuntos Consulares de la Cancillería, Félix Córdova Moyano, quien admitió que no tenía precisiones acerca de las condiciones en que se produjo la liberación de la joven y de la médica Mercedes García, voluntarias de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF).
Los captores habían pedido U$S 250.000 para soltar a las rehenes. El diplomático evitó confirmar si se pagó esa cantidad y, en cambio, dijo: "hemos informado una y otra vez que hubo un intenso proceso negociador".
Bauzá Moreno y García viajaron ya a Madrid desde Bosasso, la región de Somalia donde las habían secuestrado. "Pilar se trasladó acompañada de un grupo grande de gente, con instrucciones precisas de nuestro canciller, Jorge Taiana", señaló Córdova Moyano.
Según fuentes de la Embajada argentina en Kenia, la aeronave en que fueron las voluntarias partió de Bosasso hacia Somalilandia, una región al este de Somalia, donde hizo una primera escala. Luego hubo otra en Adis Abeba, Etiopía, donde la comitiva se reunió con la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín.
Tras una semana de angustia e incertidumbre, Bauzá, de 26 años, y García, de 51, fueron liberadas sanas y salvas por el grupo de hombres armados que las tomó como rehenes. Con señales de cansancio, ambas se presentaron ayer ante la prensa en un hotel de Bosasso, aunque no hicieron declaraciones.
Nadie puede precisar todavía cuándo regresará la muchacha a Argentina.
Conocidos por ser amables
El de Bauzá es el último de una serie de secuestros en la caótica región del Cuerno de Africa, en la zona semiautónoma de Puntland. Dos de los secuestradores fueron arrestados durante un enfrentamiento, pero el resto escapó a las montañas del sur del lugar.
Los captores somalíes son conocidos por tratar bien a sus víctimas y casi nunca las matan, ya que las consideran una inversión con la que pueden recibir algo valioso a cambio. (DyN-Télam-Reuters-DPA)
Los captores habían pedido U$S 250.000 para soltar a las rehenes. El diplomático evitó confirmar si se pagó esa cantidad y, en cambio, dijo: "hemos informado una y otra vez que hubo un intenso proceso negociador".
Bauzá Moreno y García viajaron ya a Madrid desde Bosasso, la región de Somalia donde las habían secuestrado. "Pilar se trasladó acompañada de un grupo grande de gente, con instrucciones precisas de nuestro canciller, Jorge Taiana", señaló Córdova Moyano.
Según fuentes de la Embajada argentina en Kenia, la aeronave en que fueron las voluntarias partió de Bosasso hacia Somalilandia, una región al este de Somalia, donde hizo una primera escala. Luego hubo otra en Adis Abeba, Etiopía, donde la comitiva se reunió con la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín.
Tras una semana de angustia e incertidumbre, Bauzá, de 26 años, y García, de 51, fueron liberadas sanas y salvas por el grupo de hombres armados que las tomó como rehenes. Con señales de cansancio, ambas se presentaron ayer ante la prensa en un hotel de Bosasso, aunque no hicieron declaraciones.
Nadie puede precisar todavía cuándo regresará la muchacha a Argentina.
Conocidos por ser amables
El de Bauzá es el último de una serie de secuestros en la caótica región del Cuerno de Africa, en la zona semiautónoma de Puntland. Dos de los secuestradores fueron arrestados durante un enfrentamiento, pero el resto escapó a las montañas del sur del lugar.
Los captores somalíes son conocidos por tratar bien a sus víctimas y casi nunca las matan, ya que las consideran una inversión con la que pueden recibir algo valioso a cambio. (DyN-Télam-Reuters-DPA)








