Habrá ritos americanos en la fiesta española

Para despedir la nochevieja se comerán uvas y lentejas, y no faltará la ceremonia de la que del muñeco de trapo.

31 Diciembre 2007
MADRID (Especial para LA GACETA de Irene Benito).-El año nuevo supone, en todas las culturas, terminar con lo viejo y comenzar otra vez. En España, ese significado asume la forma de diversos ritos y tradiciones. Algunos son genuinamente autóctonos; otros, llevan la impronta de la importación.
“2008 me inspira mucha ilusión. Fíjate que si tumbas el 8, obtienes un omega, que es el signo del infinito”, razona el madrileño José Molina Jerez, cuando conversa con LA GACETA a la salida de los típicos supermercados El Cortés Inglés. “Los españoles ponemos mucha fe en los ritos de la nochevieja, que no pueden faltar. Yo tengo la costumbre de asistir a la Puerta de Sol, para comer las 12 uvas con las campanadas que dan las 12”, confiesa.
A su turno, Anunciación Pérez Rodríguez anticipa que comprará ropa interior roja para regalar a sus amigas y hermanas. “Las braguitas se llevan al revés durante la cena y se ponen del derecho después del brindis del año nuevo”, describe, en relación a la cábala que también existe en la Argentina, donde la ropa interior, para este caso, es generalmente rosa.
Justamente, las tradiciones españolas son enriquecidas con el aporte de los pueblos latinoamericanos. El ecuatoriano Jesús García asegura que esta noche quemará el muñeco de trapo. “Me aleja de los males y llama a la fortuna”, revela.
La chilena Marta Salvador, por su parte, comerá 12 cucharadas de lentejas durante los primeros minutos de 2008. “Espero que me ayude a ganar el dinero que necesito para tener mi casa”, reconoce.
El argentino Rafael Martínez, de San Juan, adelanta que su familia brindará mirándose a los ojos, para tener buena suerte. “Lo importante es estar rodeado de afectos y con optimismo por el futuro”, concluyó.

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