Reinician el diálogo político en Bolivia

Morales se reunirá en enero con los prefectos de las nueve regiones.

30 Diciembre 2007
LA PAZ.- Un largamente esperado diálogo entre el presidente, Evo Morales, y la oposición política boliviana representada por cinco prefectos (gobernadores) se realizará el 7 de enero en La Paz. Los otros cuatro prefectos asistirán también al encuentro, que se producirá sólo dos semanas antes de que Morales complete el segundo de sus cinco años de mandato, marcado por un férreo bloqueo de la derecha a la revolución democrática y cultural con la que el gobierno pretende “refundar” el país.
Será un encuentro con agenda abierta, aseguró el portavoz gubernamental, Alex Contreras. Morales, admirador del presidente venezolano, Hugo Chávez, y del líder cubano, Fidel Castro, confía en que un diálogo sincero dará buenos resultados para la consolidación de los cambios que vive el país, agregó el vocero.
Esos cambios se concentran en un aún no resuelto cambio de Constitución para dar más poder a los indígenas, eliminar los latifundios y nacionalizar la economía, empezando por la industria petrolera que exporta gas natural a la Argentina y a Brasil.

La polémica Renta Dignidad
Paralelamente, Morales anunció el presupuesto 2008, que la oposición intentó en vano modificar. El presupuesto convierte en ley un nuevo reparto de las regalías petroleras a las regiones, dispuesto por el gobierno, pese al fuerte rechazo regional para pagar la llamada Renta Dignidad, de poco más de U$S 310 anuales para unos 700.000 ancianos. Este podría ser uno de los temas más tensos del diálogo, porque los cinco prefectos opositores hicieron bandera de la defensa de su participación en esa regalía, llamada Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
Las autoridades regionales opositoras (Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba) plantearon también que el diálogo abarque el proyecto de nueva Carta Magna, como así también las autonomías que decidieron poner en marcha en abierto desconocimiento de la actual y de la futura Constitución. Morales ignoró las declaraciones amenazantes de algunos prefectos y, al anunciar su disposición a ir al encuentro del 7 de enero, celebró la “recapacitación” de los opositores, a quienes había acusado previamente de intentar derrocarlo en complicidad con la embajada de Estados Unidos. (Reuter)

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