29 Diciembre 2007 Seguir en 
CARACAS.- Pese a la incertidumbre sobre cuándo se hará efectiva la entrega de los rehenes por parte de las FARC, los familiares que llegaron desde Colombia mantienen su optimismo e insisten en agradecer el gran operativo montado para poder llegar a un final feliz. Una veintena de familiares se ha desplazado el jueves a Caracas. El grupo lo encabezan Clara González de Rojas -madre de Clara Rojas y abuela de Emmanuel- y las hijas de la ex legisladora, Patricia Elena y María Fernanda Perdomo.
Clara de Rojas repite como una letanía su agradecimiento a todo lo que se está haciendo por la liberación de sus familiares. “Nunca pensé que tanta gente, tantos presidentes, nos iban a ayudar a conseguir que liberen a nuestros seres queridos”, dijo.
Mirada firme
Esta señora, que proviene de la alta burguesía colombiana, ha dicho que las FARC se han ganado su admiración por el gesto humanitario. Sostiene además que esa admiración se renueva día a día y señala que el éxito de la “Operación Emmanuel”, como ahora la definió Chávez, será la bisagra que permitirá la liberación de todos los secuestrados, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancurt, de quien su hija era compañera de fórmula y amiga personal. Clara de Rojas se moviliza con la ayuda de un andador de metal; lleva en el cuello un largo rosario que termina en una cruz de plata, luce un peinado impecable y un leve toque de rouge en sus labios. Siempre mantiene firme la mirada ante el periodista que le pregunta qué opina de la actitud de su hija de haber decidido permanecer en cautiverio con Betancourt. “Ella me lo dirá cuando regrese, pero sin duda fue un enorme gesto de fidelidad, solidaridad y de amistad hacia su gran amiga”, aseguró.
El grupo de familiares se aloja en el hotel Meliá, de Caracas, donde también se halla la comitiva internacional. El ex presidente argentino Néstor Kirchner, junto con el resto de enviados especiales, saludó a los familiares de los rehenes. En el hotel también se hallaban ayer el comisionado de Brasil, Marco Aurelio García; la senadora colombiana Piedad Córdoba; el embajador francés en Caracas, Hadelín de la Tour-du-Pin y el embajador cubano Germán Sánchez. (Télam-DPA)
Clara de Rojas repite como una letanía su agradecimiento a todo lo que se está haciendo por la liberación de sus familiares. “Nunca pensé que tanta gente, tantos presidentes, nos iban a ayudar a conseguir que liberen a nuestros seres queridos”, dijo.
Mirada firme
Esta señora, que proviene de la alta burguesía colombiana, ha dicho que las FARC se han ganado su admiración por el gesto humanitario. Sostiene además que esa admiración se renueva día a día y señala que el éxito de la “Operación Emmanuel”, como ahora la definió Chávez, será la bisagra que permitirá la liberación de todos los secuestrados, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancurt, de quien su hija era compañera de fórmula y amiga personal. Clara de Rojas se moviliza con la ayuda de un andador de metal; lleva en el cuello un largo rosario que termina en una cruz de plata, luce un peinado impecable y un leve toque de rouge en sus labios. Siempre mantiene firme la mirada ante el periodista que le pregunta qué opina de la actitud de su hija de haber decidido permanecer en cautiverio con Betancourt. “Ella me lo dirá cuando regrese, pero sin duda fue un enorme gesto de fidelidad, solidaridad y de amistad hacia su gran amiga”, aseguró.
El grupo de familiares se aloja en el hotel Meliá, de Caracas, donde también se halla la comitiva internacional. El ex presidente argentino Néstor Kirchner, junto con el resto de enviados especiales, saludó a los familiares de los rehenes. En el hotel también se hallaban ayer el comisionado de Brasil, Marco Aurelio García; la senadora colombiana Piedad Córdoba; el embajador francés en Caracas, Hadelín de la Tour-du-Pin y el embajador cubano Germán Sánchez. (Télam-DPA)









