Un país signado por la corrupción y la violencia religiosa

Desde su independencia, alternaron dictaduras militares con gobiernos civiles parlamentarios.

CONTRA EL TERRORISMO. En 2001, Pakistán se alió con Estados Unidos y eso le dio ventajas financieras. FOTO TOMADA DE LONELYPLANET.COM
CONTRA EL TERRORISMO. En 2001, Pakistán se alió con Estados Unidos y eso le dio ventajas financieras. FOTO TOMADA DE LONELYPLANET.COM
27 Diciembre 2007
ISLAMABAD, Pakistán.- La historia política de Pakistán alterna períodos de dictaduras militares con gobiernos democráticos civil-parlamentarios. En cualquiera de esas etapas -desde su independencia, en 1947- el país se ha visto signado por las denuncias de corrupción de funcionarios y por la violencia religiosa.

La tierra que actualmente se conoce como Pakistán fue originalmente parte de la India. Mientras ese país fue colonia británica, un grupo de musulmanes comenzó la lucha para crear un estado soberano.

En 1947, el territorio se dividió en Pakistán del Oeste y Pakistán del Este. En 1971, los del Este se rebelaron con la ayuda de las tropas indias y se convirtieron en el estado independiente de Bangladesh. El resto se convirtió en una república federal en 1973, cuando asumió como primer ministro Zulfikar Alí Bhutto, informa el diario español “El Mundo”.

En 1977, Alí Bhutto fue derrocado por el general Mohammad Zía ul-Haq, que islamizó el país -en donde la mayoría era musulmana- e impuso fuertes medidas represoras. El dictador murió en 1988, cuando explotó el avión en el que viajaba, lo que dio paso al regreso de la democracia.

Benazir Bhutto, hija del ex presidente Alí Bhutto y líder del opositor Partido Popular Paquistaní, se convirtió entonces en la primera mujer en gobernar una nación islámica. Sin embargo, la funcionaria fue destituida en 1990, acusada de corrupción, nepotismo y abuso de poder. Asumió Nawaz Sharif, que fue separado del cargo tres años después, con las mismas acusaciones.

Alianza con Estados Unidos
Bhutto volvió a ser primer ministra en 1993, pero en 1996 fue definitivamente destituida. Al año siguiente retornó Sharif, que sería derrocado en 1999 por el general Pervez Musharraf en un golpe de Estado. En 2001, el dictador se autoproclamó presidente y en 2002 un referéndum lo legitimó en su cargo, que mantiene hasta ahora.

La acción más cuestionada de Musharraf fue su alianza con Estados Unidos contra el terrorismo, que sucedió luego de los atentados de setiembre de 2001, lo que dio ciertas ventajas financieras a Pakistán y lo acercó a los países de Occidente.

Según “El Mundo”, sin embargo, la lucha contra los rebeldes no ha apaciguado la inestabilidad de la región, donde al menos 4.000 personas murieron como consecuencia de la violencia religiosa. (Especial)



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