26 Diciembre 2007 Seguir en 
MADRID, España.- La maquinaria picante rugió otra vez. Eso es lo que sintió la capital española el fin de semana, cuando las cinco treintañeras británicas más famosas se elevaron sobre el suelo del escenario del Madrid Arena y una lluvia de chillidos e histéricas expresiones se apoderó del estadio.
Las Spice Girls tocaron suelo español y desataron la locura de fanáticos y no tanto. El show se caracterizó más por el sentido estético de las cantantes que por sus voces o coreografías, coincidieron varios medios españoles. Es que al atuendo de las muchachas calientes no les faltó nada: purpurina, escotes generosos y plataformas fueron la constante de la noche.
Convertido el escenario en una pasarela, las chicas se pasearon con diseños de Roberto Cavalli, modelos plateados, minivestidos con plumas y cristales y hasta esmoquin, todos demasiados hot, por supuesto. El cuerpo de baile se ocupaba mientras tanto del show musical.
Entre los fanáticos, lo sofisticado se repitió. Reunidas en grupos de cinco, las chicas caracterizaban a cada una de las Spice y vestían igual que ellas. El espectáculo con luces, sonidos y láser, los ocho cambios de vestuario y el repaso de los hits las dejó totalmente conformes. (Especial)
Las Spice Girls tocaron suelo español y desataron la locura de fanáticos y no tanto. El show se caracterizó más por el sentido estético de las cantantes que por sus voces o coreografías, coincidieron varios medios españoles. Es que al atuendo de las muchachas calientes no les faltó nada: purpurina, escotes generosos y plataformas fueron la constante de la noche.
Convertido el escenario en una pasarela, las chicas se pasearon con diseños de Roberto Cavalli, modelos plateados, minivestidos con plumas y cristales y hasta esmoquin, todos demasiados hot, por supuesto. El cuerpo de baile se ocupaba mientras tanto del show musical.
Entre los fanáticos, lo sofisticado se repitió. Reunidas en grupos de cinco, las chicas caracterizaban a cada una de las Spice y vestían igual que ellas. El espectáculo con luces, sonidos y láser, los ocho cambios de vestuario y el repaso de los hits las dejó totalmente conformes. (Especial)







