18 Diciembre 2007 Seguir en 
Sydney.- La estrella de Hollywood Nicole Kidman optó ayer por interpretar de forma filosófica las duras críticas que recibió su última película, "La brújula dorada". "Yo sólo hago películas, sabes; a algunas de ellas les va bien, a algunas no, y creo que no pienso en si algo va a gustar o no", declaró la actriz australiana a la prensa en Sydney, durante la premiere australiana del filme, castigado tanto por los críticos como por la taquilla.
"Algunas veces ganas, otras veces pierdes", afirmó Kidman, de 40 años, mientras era rodeada por miles de fanáticos que soportaron una lluvia torrencial para ver a la ganadora del Oscar, vestida con un traje de saco y pantalón plateados, en el centro de la ciudad.
Kidman, que interpreta uno de los papeles protagónicos de la adaptación de la novela de Philip Pullman, declaró a la prensa que el éxito o el fracaso de sus filmes no es algo que le preocupe. "Mi instinto me dice si es lo que tengo que hacer", dijo la ex esposa de Tom Cruise. "Pero amo lo que hago", afirmó la actriz, quien expresó su deseo de que eso quede reflejado en su trayectoria profesional.
Nicole Kidman, considerada en un reciente informe como la estrella más "sobrepagada" de la industria fílmica de Hollywood, defendió su elección de guiones cinematográficos pese a haber sufrido varios fracasos. "Mis decisiones son muy erráticas", señaló la actriz.
"Philip Pullman me escribió una carta maravillosa en la que me contaba que cuando él estaba escribiendo la novela ya me tenía a mí en mente. Eso es difícil de rechazar. El es tan buen novelista", destacó.
Kidman, actualmente casada con el cantante de música country australiano Keith Urban, anticipó que el año próximo se tomará un descanso de los sets de filmación. "Tienes una especie de vida gitana cuando estás casada con un músico, así que estaré viajando en un bus por ahí la mayor parte del año", aseguró.
Kidman también minimizó las acusaciones que los católicos conservadores de Estados Unidos le formularon acerca de que el filme promueve el ateísmo. Ya le tocó el turno a "El código Da Vinci" y a "Harry Potter". Ahora, grupos religiosos intentan boicotear "La brújula dorada" ya que, según afirman, transmite un mensaje hostil de las Sagradas Escrituras.
El filme, que se estrenó la semana pasada en Buenos Aires, cuenta la historia de Lyra, una niña que vive en un mundo sumido en un combate entre el bien y el mal.
El estudio New Line, creadores de la saga de "El señor de los anillos", quiere desarrollar una franquicia tanto o más lucrativa que Harry Potter, que ya cuenta con cinco largometrajes en los estudios Warner Bros, o "Las crónicas de Narnia", cuya segunda película será estrenada en mayo del próximo año por Disney.
Pero si "Crónicas de Narnia" fue elogiada por los grupos conservadores estadounidenses, el mundo creado por Pullman posee todos los ingredientes para hacerlos enojar. El mal, en las novelas, es encarnado por una institución denominada "Magisterio", cuyos secuaces secuestran niños en toda Inglaterra para someterlos a horribles experiencias en el helado Gran Norte.
"Los que quieran ver en la película un mensaje oscuro, allá ellos. En realidad el filme es muy esperanzador", señaló la actriz. (DPA-Especial)
"Algunas veces ganas, otras veces pierdes", afirmó Kidman, de 40 años, mientras era rodeada por miles de fanáticos que soportaron una lluvia torrencial para ver a la ganadora del Oscar, vestida con un traje de saco y pantalón plateados, en el centro de la ciudad.
Kidman, que interpreta uno de los papeles protagónicos de la adaptación de la novela de Philip Pullman, declaró a la prensa que el éxito o el fracaso de sus filmes no es algo que le preocupe. "Mi instinto me dice si es lo que tengo que hacer", dijo la ex esposa de Tom Cruise. "Pero amo lo que hago", afirmó la actriz, quien expresó su deseo de que eso quede reflejado en su trayectoria profesional.
Nicole Kidman, considerada en un reciente informe como la estrella más "sobrepagada" de la industria fílmica de Hollywood, defendió su elección de guiones cinematográficos pese a haber sufrido varios fracasos. "Mis decisiones son muy erráticas", señaló la actriz.
"Philip Pullman me escribió una carta maravillosa en la que me contaba que cuando él estaba escribiendo la novela ya me tenía a mí en mente. Eso es difícil de rechazar. El es tan buen novelista", destacó.
Kidman, actualmente casada con el cantante de música country australiano Keith Urban, anticipó que el año próximo se tomará un descanso de los sets de filmación. "Tienes una especie de vida gitana cuando estás casada con un músico, así que estaré viajando en un bus por ahí la mayor parte del año", aseguró.
Kidman también minimizó las acusaciones que los católicos conservadores de Estados Unidos le formularon acerca de que el filme promueve el ateísmo. Ya le tocó el turno a "El código Da Vinci" y a "Harry Potter". Ahora, grupos religiosos intentan boicotear "La brújula dorada" ya que, según afirman, transmite un mensaje hostil de las Sagradas Escrituras.
El filme, que se estrenó la semana pasada en Buenos Aires, cuenta la historia de Lyra, una niña que vive en un mundo sumido en un combate entre el bien y el mal.
El estudio New Line, creadores de la saga de "El señor de los anillos", quiere desarrollar una franquicia tanto o más lucrativa que Harry Potter, que ya cuenta con cinco largometrajes en los estudios Warner Bros, o "Las crónicas de Narnia", cuya segunda película será estrenada en mayo del próximo año por Disney.
Pero si "Crónicas de Narnia" fue elogiada por los grupos conservadores estadounidenses, el mundo creado por Pullman posee todos los ingredientes para hacerlos enojar. El mal, en las novelas, es encarnado por una institución denominada "Magisterio", cuyos secuaces secuestran niños en toda Inglaterra para someterlos a horribles experiencias en el helado Gran Norte.
"Los que quieran ver en la película un mensaje oscuro, allá ellos. En realidad el filme es muy esperanzador", señaló la actriz. (DPA-Especial)







