18 Diciembre 2007 Seguir en 
BERLIN.- Thomas Schühly, uno de los más ambiciosos y megalómanos productores alemanes, ha adquirido los derechos del filme de Fritz Lang "Metropolis" (1927) con el fin de realizar una "remake".
Considerada una de las obras maestras del cine de ciencia ficción y del expresionismo germano, la película fue una de las mayores superproducciones del cine europeo en la época y costó el equivalente a 30 millones de los actuales euros, que no pudieron ser recuperados. Responsable de otras recuperaciones de clásicos, como "Nosferatu", de Herzog, o "Las aventuras del barón de Münchausen", Schühly ha estado detrás de cintas originales tan ambiciosas como "El nombre de la rosa" o "Alejandro Magno" de Oliver Stone, y ahora busca al realizador capaz de resucitar al robot más sexy del cine en la nueva "Metropolis".
Hitler admiró esta superproducción de ciencia-ficción que Lang coescribió con su esposa, Thea von Harbou, tras el viaje de ambos a Estados Unidos (donde el cineasta se instaló años después, con la toma del poder de los nazis) y cuya acción se desarrolla en un siglo XXI en el que millones de trabajadores -casi esclavos- son sometidos por una pequeña elite capitalista.
A pesar de ser de finales de la década de los años 20, cuando en otros lugares el cine sonoro se abría paso, "Metropolis" se estrenó en versión muda, lo cual propició su fracaso económico. Tampoco ayudó un metraje desmesurado para aquel momento: 210 minutos. (Especial)
Considerada una de las obras maestras del cine de ciencia ficción y del expresionismo germano, la película fue una de las mayores superproducciones del cine europeo en la época y costó el equivalente a 30 millones de los actuales euros, que no pudieron ser recuperados. Responsable de otras recuperaciones de clásicos, como "Nosferatu", de Herzog, o "Las aventuras del barón de Münchausen", Schühly ha estado detrás de cintas originales tan ambiciosas como "El nombre de la rosa" o "Alejandro Magno" de Oliver Stone, y ahora busca al realizador capaz de resucitar al robot más sexy del cine en la nueva "Metropolis".
Hitler admiró esta superproducción de ciencia-ficción que Lang coescribió con su esposa, Thea von Harbou, tras el viaje de ambos a Estados Unidos (donde el cineasta se instaló años después, con la toma del poder de los nazis) y cuya acción se desarrolla en un siglo XXI en el que millones de trabajadores -casi esclavos- son sometidos por una pequeña elite capitalista.
A pesar de ser de finales de la década de los años 20, cuando en otros lugares el cine sonoro se abría paso, "Metropolis" se estrenó en versión muda, lo cual propició su fracaso económico. Tampoco ayudó un metraje desmesurado para aquel momento: 210 minutos. (Especial)







