18 Diciembre 2007 Seguir en 
Sabían que tenían mucho más para dar, y decidieron hacer la prueba. Hasta ahora, Chamizas camina tranquilamente en busca de su propio lugar en el mundo. El grupo está formado por cuatro amigos que aman la música, en especial el folclore (aunque también hacen rock, jazz y otros estilos), y tienen en común el hecho de haber trabajado durante varios años como sesionistas de otros artistas del folclore tucumano. Hoy presentarán su primer disco, en el Virla, y se preparan para conquistar a los bailarines en cuanta peña y festival se les cruce. Mientras empiezan a armar sus propios temas, lanzan "Danzas que se cantan", con una selección de canciones de diversos autores.
Chamizas nació rompiendo el molde, y hoy presenta su CD
"Queremos ser dueños de algo". Cuando los cuatro músicos lograron definir esa idea, y de qué quieren apropiarse, nació Chamizas, un grupo de folclore formado por jóvenes que, hasta ahora, eran sesionistas de otros artistas. Hoy presentarán su primer disco, "Danzas que se cantan", e iniciarán una serie de presentaciones que se extenderá durante el verano.
"Cuando entrás en una banda o te contratan, te pasan un CD y tenés que sacar los arreglos tal cual, sos acompañante de otro, nada más. Pero tenemos mucho para aportar, y por eso tuvimos que crear nuestro propio espacio", explicó Ezequiel Mira, el baterista del combo.
Chamizas abrió un mundo nuevo para estos músicos. "Tenemos libertad para probar, para crear, para equivocarnos", dijo la bajista Soledad Repezza.
Dejar de ser sesionistas también implica un riesgo. "Con lo que hacíamos ganábamos lo suficiente para subsistir y pagar los gastos básicos de cada uno. Ahora tenemos que cubrir esos huecos con tocadas propias, porque la idea es tratar de no volver a ser músicos de otro", señaló Ezequiel.
Ezequiel, Sole, Gastón Díaz (voz y guitarra) y Federico Grellet (guitarra), vienen de experiencias y de estilos diferentes, pero los une la amistad que entre ellos surgió, por separado, hace varios años.
"Entre nosotros hay fraternidad, confianza y coincidencias en varios aspectos, creo que compatibilizamos muy bien, y eso también se nota cuando tocamos", agregó Sole, que también toca en la banda de rock Imago.
Por ahora, Chamizas recrea canciones del repertorio folclórico argentino, mientras en los ensayos están saliendo las primeras composiciones propias, todas construidas democráticamente y con la participación de todos los integrantes del grupos.
El título de su primer disco, "Danzas que se cantan" no es casual, y tiene mucho que ver con la elección de las canciones. "El trabajo está pensado para los bailarines, aunque no sepan bailar. Porque son los que siempre acompañan a los folcloristas, los que le dan vida a los recitales", afirmó Ezequiel.
Sole, por su parte, dijo que la danza es "un idioma universal en el que no hace falta hablar un mismo idioma, porque todo está dicho con movimientos del cuerpo; por eso hicimos este disco de esta manera".
Chamizas nació rompiendo el molde, y hoy presenta su CD
"Queremos ser dueños de algo". Cuando los cuatro músicos lograron definir esa idea, y de qué quieren apropiarse, nació Chamizas, un grupo de folclore formado por jóvenes que, hasta ahora, eran sesionistas de otros artistas. Hoy presentarán su primer disco, "Danzas que se cantan", e iniciarán una serie de presentaciones que se extenderá durante el verano.
"Cuando entrás en una banda o te contratan, te pasan un CD y tenés que sacar los arreglos tal cual, sos acompañante de otro, nada más. Pero tenemos mucho para aportar, y por eso tuvimos que crear nuestro propio espacio", explicó Ezequiel Mira, el baterista del combo.
Chamizas abrió un mundo nuevo para estos músicos. "Tenemos libertad para probar, para crear, para equivocarnos", dijo la bajista Soledad Repezza.
Dejar de ser sesionistas también implica un riesgo. "Con lo que hacíamos ganábamos lo suficiente para subsistir y pagar los gastos básicos de cada uno. Ahora tenemos que cubrir esos huecos con tocadas propias, porque la idea es tratar de no volver a ser músicos de otro", señaló Ezequiel.
Ezequiel, Sole, Gastón Díaz (voz y guitarra) y Federico Grellet (guitarra), vienen de experiencias y de estilos diferentes, pero los une la amistad que entre ellos surgió, por separado, hace varios años.
"Entre nosotros hay fraternidad, confianza y coincidencias en varios aspectos, creo que compatibilizamos muy bien, y eso también se nota cuando tocamos", agregó Sole, que también toca en la banda de rock Imago.
Por ahora, Chamizas recrea canciones del repertorio folclórico argentino, mientras en los ensayos están saliendo las primeras composiciones propias, todas construidas democráticamente y con la participación de todos los integrantes del grupos.
El título de su primer disco, "Danzas que se cantan" no es casual, y tiene mucho que ver con la elección de las canciones. "El trabajo está pensado para los bailarines, aunque no sepan bailar. Porque son los que siempre acompañan a los folcloristas, los que le dan vida a los recitales", afirmó Ezequiel.
Sole, por su parte, dijo que la danza es "un idioma universal en el que no hace falta hablar un mismo idioma, porque todo está dicho con movimientos del cuerpo; por eso hicimos este disco de esta manera".







