09 Diciembre 2007 Seguir en 
“El encuentro de Guayaquil” se presentará esta noche a las 20 en el Centro Cultural Virla. La obra, escrita por Pancho O’ Donnell, está protagonizada por Lito Cruz y Rubén Stella.
La puesta está organizado por UPCN, seccional Tucumán, y las entradas son gratuitas, limitadas y numeradas.
La obra se basa en el histórico encuentro en José de San Martín y Simón Bolívar.
El esfuerzo de los americanos por consolidar definitivamente su independencia estaba a punto de convertirse en realidad. Simón Bolívar desde el norte, y José de San Martín desde el sur, fueron venciendo a las fuerzas realistas que a toda costa deseaban continuar la dominación imperial. Quedaba un sólo bastión de 25.000 soldados leales a la corona española en el ya moribundo Virreinato del Perú.
En ese contexto Bolívar y San Martín se encontraron en Guayaquil con un proyecto compartido: terminar con el enemigo pero también construir la Patria Grande, la unión de las flamantes naciones hispanoamericanas que únicamente así, en estrecha comunión de ideales y de proyectos, tendrían la fortaleza suficiente para oponerse a la voracidad de las potencias de entonces.
Pero la anarquía y las conspiraciones, fomentadas por la ciega ambición de no pocos jefes independientistas y por la acción de los agentes extranjeros, terminarían haciendo inútil esa lúcida y épica inspiración de las dos mayores figuras de la historia americana.
La puesta está organizado por UPCN, seccional Tucumán, y las entradas son gratuitas, limitadas y numeradas.
La obra se basa en el histórico encuentro en José de San Martín y Simón Bolívar.
El esfuerzo de los americanos por consolidar definitivamente su independencia estaba a punto de convertirse en realidad. Simón Bolívar desde el norte, y José de San Martín desde el sur, fueron venciendo a las fuerzas realistas que a toda costa deseaban continuar la dominación imperial. Quedaba un sólo bastión de 25.000 soldados leales a la corona española en el ya moribundo Virreinato del Perú.
En ese contexto Bolívar y San Martín se encontraron en Guayaquil con un proyecto compartido: terminar con el enemigo pero también construir la Patria Grande, la unión de las flamantes naciones hispanoamericanas que únicamente así, en estrecha comunión de ideales y de proyectos, tendrían la fortaleza suficiente para oponerse a la voracidad de las potencias de entonces.
Pero la anarquía y las conspiraciones, fomentadas por la ciega ambición de no pocos jefes independientistas y por la acción de los agentes extranjeros, terminarían haciendo inútil esa lúcida y épica inspiración de las dos mayores figuras de la historia americana.




