05 Diciembre 2007 Seguir en 
LOS ANGELES.- La Liga Católica de Estados Unidos ha intensificado su campaña contra la película "La brújula dorada", una superproducción hollywoodense dirigida al público infantil que adapta el primer tomo de la trilogía de Philip Pullman "La materia oscura", y que ha sido acusada de "conducir a los niños al ateísmo".
La película, que se estrena mundialmente la próxima semana, está protagonizada por Nicole Kidman y Daniel Craig y retrata un mundo paralelo en el que unas criaturas llamadas "daemons" portan el alma de las personas. La polémica surge a raíz de que en ese mundo imaginario, el poder está en manos del Magisterium, una orden religiosa que ahoga la individualidad y controla las almas de los niños, actitud contra la que se erige la pequeña Lyra Belacqua, poseedora de la brújula dorada que da nombre a la película.La Liga Católica de Estados Unidos contempla esta premisa como una voluntad, por parte de Pullman, de "promover el ateísmo y denigrar la cristiandad a los ojos de los niños", según explica en su página web su presidente, Bill Donohue. El colectivo pide a los cristianos que se alejen de esta película, porque sabe que el filme incitará a leer los libros. "Padres ingenuos que llevan a sus hijos a ver la película pueden ser impulsados a comprar los libros en Navidad", agregó. Así, es la difusión que otorgaría el éxito del filme al material literario lo que preocupa a los conservadores más que el contenido de la propia película, en la que los estudios New Line ha invertido alrededor de 150 millones de dólares.
No obstante, con el anuncio de la productora de que, si la taquilla apoya este filme, se realizará la adaptación de la trilogía completa, la Liga Católica avisa de que las secuelas serían más dañinas.Daniel Craig, que interpreta en la película al aventurero Lord Asriel, expresó ayer al diario británico "The Times": "hay un derecho básico a discutir esas cosas, sobre todo si se tiene en cuenta cómo va el mundo. Todo lo que decimos es que hay que poder discutir acerca de la fe".
El escritor, por su parte, explicó en el programa de la NBC "Al?s Book Club" que en sus libros se traslada su opinión de que la religión es mejor cuanto más lejos está del poder político. "A veces, la gente piensa que si algo está hecho en nombre de la fe o la religión, debe de ser bueno. Por desgracia, eso no es cierto", dijo. (Especial)
La película, que se estrena mundialmente la próxima semana, está protagonizada por Nicole Kidman y Daniel Craig y retrata un mundo paralelo en el que unas criaturas llamadas "daemons" portan el alma de las personas. La polémica surge a raíz de que en ese mundo imaginario, el poder está en manos del Magisterium, una orden religiosa que ahoga la individualidad y controla las almas de los niños, actitud contra la que se erige la pequeña Lyra Belacqua, poseedora de la brújula dorada que da nombre a la película.La Liga Católica de Estados Unidos contempla esta premisa como una voluntad, por parte de Pullman, de "promover el ateísmo y denigrar la cristiandad a los ojos de los niños", según explica en su página web su presidente, Bill Donohue. El colectivo pide a los cristianos que se alejen de esta película, porque sabe que el filme incitará a leer los libros. "Padres ingenuos que llevan a sus hijos a ver la película pueden ser impulsados a comprar los libros en Navidad", agregó. Así, es la difusión que otorgaría el éxito del filme al material literario lo que preocupa a los conservadores más que el contenido de la propia película, en la que los estudios New Line ha invertido alrededor de 150 millones de dólares.
No obstante, con el anuncio de la productora de que, si la taquilla apoya este filme, se realizará la adaptación de la trilogía completa, la Liga Católica avisa de que las secuelas serían más dañinas.Daniel Craig, que interpreta en la película al aventurero Lord Asriel, expresó ayer al diario británico "The Times": "hay un derecho básico a discutir esas cosas, sobre todo si se tiene en cuenta cómo va el mundo. Todo lo que decimos es que hay que poder discutir acerca de la fe".
El escritor, por su parte, explicó en el programa de la NBC "Al?s Book Club" que en sus libros se traslada su opinión de que la religión es mejor cuanto más lejos está del poder político. "A veces, la gente piensa que si algo está hecho en nombre de la fe o la religión, debe de ser bueno. Por desgracia, eso no es cierto", dijo. (Especial)




