03 Diciembre 2007 Seguir en 
San Francisco.- Ni siquiera el imán taquillero concentrado de Tom Cruise, Meryl Streep y Robert Redford pudo salvar al drama político "Leones por corderos" del fracaso económico. La película dirigida por Redford, que plantea preguntas explosivas sobre la guerra en Afganistán, políticos inescrupulosos y el periodismo obsecuente o escasamente crítico no recuperó desde su estreno a principios de noviembre ni la mitad de los 30 millones de dólares que costó.
Tampoco Tommy Lee Jones, Susan Sarandon ni Charlize Theron lograron convocar masivamente al público estadounidense, harto de la guerra, con "In the Valley Of Elah". El filme del ganador del Oscar Paul Haggis ("Vidas cruzadas") cuenta la desesperada búsqueda de un veterano de guerra cuyo hijo es asesinado poco después de regresar de Irak, y recaudó apenas 7 millones de dólares desde setiembre hasta estos días.
"América no quiere examinar la guerra", se quejó hace poco el soldado estadounidense Jabbar Magruder en el periódico "San Francisco Chronicle". Magruder, de 24 años, luchó 11 meses en Irak. "Me afecta mucho que los estadounidenses no se interesen por estas películas", apoyó el camillero militar Joe Wheeler. Después de un año en Irak, este californiano de 31 años sufre de estrés postraumático. "Sucede muy lejos y a otras personas. Lo último que la gente quiere ver son películas sobre la guerra", opinó.
También Brian De Palma ("Misión: Imposible") fracasó en Estados Unidos con su documental apócrifo "Redacted", criticado duramente por la prensa local y galardonado en Venecia con el León de Plata a la mejor dirección. Las esperanzas de que su película sobre la violación y el asesinato de una iraquí de 14 años por soldados estadounidenses saque a "la gente a las calles como en los años 60 contra la guerra de Vietnam" quedaron truncas.
Otro filme políticamente controvertido sobre la tortura en un centro de detención estadounidense en el extranjero pero con elenco estelar como "Rendition" -protagonizada por Jake Gyllenhaal y Reese Witherspoon- resultó un fracaso de taquilla. La menos comprometida "Operation Kingdom", una película de acción con Jennifer Garner, Jason Bateman y Jamie Foxx como un investigador del FBI que sigue la pista de un atentado en Arabia Saudí sólo recuperó 47 de los 70 millones de dólares que demandó su realización.
Una reciente encuesta del instituto de investigación Pew afirma que dos tercios de los estadounidenses se oponen a la guerra de Irak. El 63 % de los interrogados se quejó de que los problemas de los soldados que regresan a casa reciben insuficiente atención de la prensa, que no refleja sus experiencias personales. Pero para el tratamiento del tema en la gran pantalla es pronto, según parece.
El psicólogo Joe Bobrow, que trabajó con veteranos de guerra en el "Coming Home Project" de San Francisco, cree que la gente no está emocionalmente preparada para ver la guerra en el cine. Las guerras sobre Vietnam tuvieron éxito muchos años después de la retirada de tropas estadounidenses. (DPA).
Tampoco Tommy Lee Jones, Susan Sarandon ni Charlize Theron lograron convocar masivamente al público estadounidense, harto de la guerra, con "In the Valley Of Elah". El filme del ganador del Oscar Paul Haggis ("Vidas cruzadas") cuenta la desesperada búsqueda de un veterano de guerra cuyo hijo es asesinado poco después de regresar de Irak, y recaudó apenas 7 millones de dólares desde setiembre hasta estos días.
"América no quiere examinar la guerra", se quejó hace poco el soldado estadounidense Jabbar Magruder en el periódico "San Francisco Chronicle". Magruder, de 24 años, luchó 11 meses en Irak. "Me afecta mucho que los estadounidenses no se interesen por estas películas", apoyó el camillero militar Joe Wheeler. Después de un año en Irak, este californiano de 31 años sufre de estrés postraumático. "Sucede muy lejos y a otras personas. Lo último que la gente quiere ver son películas sobre la guerra", opinó.
También Brian De Palma ("Misión: Imposible") fracasó en Estados Unidos con su documental apócrifo "Redacted", criticado duramente por la prensa local y galardonado en Venecia con el León de Plata a la mejor dirección. Las esperanzas de que su película sobre la violación y el asesinato de una iraquí de 14 años por soldados estadounidenses saque a "la gente a las calles como en los años 60 contra la guerra de Vietnam" quedaron truncas.
Otro filme políticamente controvertido sobre la tortura en un centro de detención estadounidense en el extranjero pero con elenco estelar como "Rendition" -protagonizada por Jake Gyllenhaal y Reese Witherspoon- resultó un fracaso de taquilla. La menos comprometida "Operation Kingdom", una película de acción con Jennifer Garner, Jason Bateman y Jamie Foxx como un investigador del FBI que sigue la pista de un atentado en Arabia Saudí sólo recuperó 47 de los 70 millones de dólares que demandó su realización.
Una reciente encuesta del instituto de investigación Pew afirma que dos tercios de los estadounidenses se oponen a la guerra de Irak. El 63 % de los interrogados se quejó de que los problemas de los soldados que regresan a casa reciben insuficiente atención de la prensa, que no refleja sus experiencias personales. Pero para el tratamiento del tema en la gran pantalla es pronto, según parece.
El psicólogo Joe Bobrow, que trabajó con veteranos de guerra en el "Coming Home Project" de San Francisco, cree que la gente no está emocionalmente preparada para ver la guerra en el cine. Las guerras sobre Vietnam tuvieron éxito muchos años después de la retirada de tropas estadounidenses. (DPA).






