01 Diciembre 2007 Seguir en 
Caracas. -"Gracias por el amor, gracias por esperarnos. ¿Tardamos mucho?", preguntó Gustavo Cerati ya pasada la medianoche del jueves en Caracas, y las 50.000 personas que habían celebrado cada uno de sus comentarios y cada una de sus invitaciones estallaron otra vez, para darle el final merecido a la fiesta que representó la actuación de Soda Stéreo en Caracas.
Se trató de otra escala del tour "Me verás volver" con el que el trío argentino regresó a escena tras una década y salió a América Latina.Cuarentones, treintañeros, veinteañeros y adolescentes, más algunos niños, conformaron un público que acordó casi toda la noche unificar gritos, aplausos, alaridos, palmas y coros. Las tres horas de show tuvieron mucho de familiar y bastante de política, porque en cada mínimo silencio surgía de la multitud el grito repetido de "No, no", en un llamado a rechazar en el referendo del domingo la reforma constitucional impulsada por el presidente Hugo Chávez.
El líder de la banda se hizo cargo de los gritos. "Qué día hoy, Caracas. No sólo Buenos Aires es la ciudad de la furia", afirmó, en referencia a que las calles de la capital estuvieron marcadas por la concentración de los partidarios del No.
Después, Cerati pareció cansarse de tanto canto politizado, y pidió: "Basta de 'bulshit' política. Nos vamos de pic-nic" para seguirlo con el obvio "Pic nic en el 4to. B", bailado con frenesí por la gente, que pagó entre 125.000 y 700.000 bolívares -de 20 a 105 dólares-, para llenar el hipódromo, donde una noche antes los mexicanos de Maná juntaron 15.000 personas. (Télam)
Se trató de otra escala del tour "Me verás volver" con el que el trío argentino regresó a escena tras una década y salió a América Latina.Cuarentones, treintañeros, veinteañeros y adolescentes, más algunos niños, conformaron un público que acordó casi toda la noche unificar gritos, aplausos, alaridos, palmas y coros. Las tres horas de show tuvieron mucho de familiar y bastante de política, porque en cada mínimo silencio surgía de la multitud el grito repetido de "No, no", en un llamado a rechazar en el referendo del domingo la reforma constitucional impulsada por el presidente Hugo Chávez.
El líder de la banda se hizo cargo de los gritos. "Qué día hoy, Caracas. No sólo Buenos Aires es la ciudad de la furia", afirmó, en referencia a que las calles de la capital estuvieron marcadas por la concentración de los partidarios del No.
Después, Cerati pareció cansarse de tanto canto politizado, y pidió: "Basta de 'bulshit' política. Nos vamos de pic-nic" para seguirlo con el obvio "Pic nic en el 4to. B", bailado con frenesí por la gente, que pagó entre 125.000 y 700.000 bolívares -de 20 a 105 dólares-, para llenar el hipódromo, donde una noche antes los mexicanos de Maná juntaron 15.000 personas. (Télam)







