29 Noviembre 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- Mirtha Legrand recibió ayer al mediodía a Susana Giménez en su clásico espacio de almuerzos por América en un encuentro de divas televisivas que, tal vez como metáfora del presente del medio, pareció más una charla informal entre viejas amigas que un cruce de personalidades.
Sentadas, las dos volcaron un llamativo despliegue de joyas que tuvo como elemento culminante un celular dorado que Giménez blandió al promediar el envío. “Hablemos de lo que quieras", le sugirió Susana a Mirtha, pero la premisa quedó en una serie de preguntas variadas e inconexas (la infancia, el amor, el nombre con que bautizó su casa en Punta del Este, el cumpleaños de Mirtha, la muerte y la separación de sus padres) que no superó el nivel de un té vespertino o de un cruce en un salón de peluquería.
Al referirse al país, Giménez aseveró sin dudar que "la Argentina está en un estado de indefensión. No se puede vivir en un país sin policía, sin ejército". Para no ser menos, Mirtha acotó: "Con el servicio militar a los jóvenes se los instruía". (Télam)
Sentadas, las dos volcaron un llamativo despliegue de joyas que tuvo como elemento culminante un celular dorado que Giménez blandió al promediar el envío. “Hablemos de lo que quieras", le sugirió Susana a Mirtha, pero la premisa quedó en una serie de preguntas variadas e inconexas (la infancia, el amor, el nombre con que bautizó su casa en Punta del Este, el cumpleaños de Mirtha, la muerte y la separación de sus padres) que no superó el nivel de un té vespertino o de un cruce en un salón de peluquería.
Al referirse al país, Giménez aseveró sin dudar que "la Argentina está en un estado de indefensión. No se puede vivir en un país sin policía, sin ejército". Para no ser menos, Mirtha acotó: "Con el servicio militar a los jóvenes se los instruía". (Télam)







