Olmert y Abbas elaborarán un acuerdo de paz
Cita en Annapolis. La conferencia internacional convocada por Washington estuvo a punto de fracasar, por desacuerdos entre palestinos a israelíes. El documento debería estar listo antes de fines de 2008. Un encuentro con representantes de 40 países. Los compromisos.
28 Noviembre 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush fue personalmente el impulsor de la declaración en la que israelíes y palestinos se comprometen a alcanzar un acuerdo de paz antes de 2009. El acuerdo estuvo a sólo minutos de fracasar, reveló una fuente de la Casa Blanca. Tan improvisado fue todo que Bush leyó el acuerdo en su discurso con gafas, dado que no hubo tiempo para imprimirlo en un tipo de letra legible para sus ojos de 61 años.
"Acordamos lanzar inmediatamente negociaciones bilaterales de buena fe para concluir un tratado de paz que resuelva todos los temas importantes, incluyendo asuntos centrales, sin excepción", dice un comunicado conjunto firmado por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, que leyó Bush, "Ha llegado el momento de relanzar las negociaciones de paz para crear un Estado palestino", señaló al inaugurar ayer la conferencia internacional sobre Oriente Medio en la ciudad de Annapolis, de la que participaron delegados de 40 países, incluidos Brasil y México.
Bush declaró que el esperado acuerdo de paz crearía un estado que sirva de patria a los palestinos y dejaría a Israel como un Estado hebreo. "Estados Unidos ayudará a los líderes palestinos a construir estas instituciones libres. Y mantendrá su compromiso con la seguridad de Israel como Estado hebreo y patria para los judíos", indicó. Israel exigió su reconocimiento como "Estado hebreo", a lo que se oponen los palestinos porque sería renunciar implícitamente a su exigencia del derecho de retorno a los refugiados palestinos.
Abbas sostuvo en su discurso que Jerusalén Este debe ser la capital de un futuro Estado Palestino, y que debe tener las fronteras abiertas con la parte del oeste. A su turno, Olmert afirmó que Israel va a ayudar a buscar una solución para establecer un Estado Palestino. "Vine aquí para establecer la paz, y para eso Israel está en condiciones de hacer concesiones, algunas de ellas muy dolorosas, pero necesarias", señaló.
Tanto Abbas como Olmert expresaron que el primer paso para las negociaciones será el fin de la violencia. Palestinos e israelíes conformarán un comité director de las negociaciones que iniciará sus reuniones periódicas el 12 de diciembre. Los trabajos estarán supervisados directamente por Olmert y Abbas, que a su vez se reunirán cada dos semanas. El comité establecerá y supervisará el trabajo de los equipos negociadores. Además, ambas partes se comprometieron a implementar inmediatamente sus respectivas obligaciones según la "hoja de ruta" acordada por el Cuarteto para Cercano Oriente (Rusia, EEUU, Unión Europea y la ONU).
Abbas dejó claro desde el principio que el eventual tratado de paz debería básicamente conducir al repliegue israelí de todos los territorios palestinos ocupados en 1967, incluido Jerusalén Oriental, así como el Golán sirio y lo que queda ocupado del territorio libanés. Olmert, por su parte, sólo expresó una demanda: "queremos paz; demandamos el fin al terror, de la provocación y del odio". Asimismo, reconoció el sufrimiento palestino en el conflicto, y se mostró convencido de alcanzar un acuerdo para formar dos Estados para dos pueblos.
Ambos líderes alabaron además la amplia representación de los países árabes en Annapolis para apoyar el relanzamiento de las negociaciones. El canciller saudí, Saud al Faisal, dijo que es hora de poner fin a este conflicto y permitir que la gente en la región desvíe sus energías de la guerra y de la destrucción hacia la paz y el desarrollo. Siria también envió a su vicecanciller como representante. (DPA)
"Acordamos lanzar inmediatamente negociaciones bilaterales de buena fe para concluir un tratado de paz que resuelva todos los temas importantes, incluyendo asuntos centrales, sin excepción", dice un comunicado conjunto firmado por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, que leyó Bush, "Ha llegado el momento de relanzar las negociaciones de paz para crear un Estado palestino", señaló al inaugurar ayer la conferencia internacional sobre Oriente Medio en la ciudad de Annapolis, de la que participaron delegados de 40 países, incluidos Brasil y México.
Bush declaró que el esperado acuerdo de paz crearía un estado que sirva de patria a los palestinos y dejaría a Israel como un Estado hebreo. "Estados Unidos ayudará a los líderes palestinos a construir estas instituciones libres. Y mantendrá su compromiso con la seguridad de Israel como Estado hebreo y patria para los judíos", indicó. Israel exigió su reconocimiento como "Estado hebreo", a lo que se oponen los palestinos porque sería renunciar implícitamente a su exigencia del derecho de retorno a los refugiados palestinos.
Abbas sostuvo en su discurso que Jerusalén Este debe ser la capital de un futuro Estado Palestino, y que debe tener las fronteras abiertas con la parte del oeste. A su turno, Olmert afirmó que Israel va a ayudar a buscar una solución para establecer un Estado Palestino. "Vine aquí para establecer la paz, y para eso Israel está en condiciones de hacer concesiones, algunas de ellas muy dolorosas, pero necesarias", señaló.
Tanto Abbas como Olmert expresaron que el primer paso para las negociaciones será el fin de la violencia. Palestinos e israelíes conformarán un comité director de las negociaciones que iniciará sus reuniones periódicas el 12 de diciembre. Los trabajos estarán supervisados directamente por Olmert y Abbas, que a su vez se reunirán cada dos semanas. El comité establecerá y supervisará el trabajo de los equipos negociadores. Además, ambas partes se comprometieron a implementar inmediatamente sus respectivas obligaciones según la "hoja de ruta" acordada por el Cuarteto para Cercano Oriente (Rusia, EEUU, Unión Europea y la ONU).
Abbas dejó claro desde el principio que el eventual tratado de paz debería básicamente conducir al repliegue israelí de todos los territorios palestinos ocupados en 1967, incluido Jerusalén Oriental, así como el Golán sirio y lo que queda ocupado del territorio libanés. Olmert, por su parte, sólo expresó una demanda: "queremos paz; demandamos el fin al terror, de la provocación y del odio". Asimismo, reconoció el sufrimiento palestino en el conflicto, y se mostró convencido de alcanzar un acuerdo para formar dos Estados para dos pueblos.
Ambos líderes alabaron además la amplia representación de los países árabes en Annapolis para apoyar el relanzamiento de las negociaciones. El canciller saudí, Saud al Faisal, dijo que es hora de poner fin a este conflicto y permitir que la gente en la región desvíe sus energías de la guerra y de la destrucción hacia la paz y el desarrollo. Siria también envió a su vicecanciller como representante. (DPA)
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