27 Noviembre 2007 Seguir en 
MADRID, España.- Imagínese al gran Woody Allen diciendo "uh, uh, uh, P-Penélope, P-Penélope". Y sí, no se haga el desentendido ¿acaso usted no se pondría a temblar como una gelatina si estuviera en frente de Penélope Cruz? Fanático declarado de las mujeres bellas y pulposas, el director quedó en evidencia cuando, deslumbrado por la sensualidad de la actriz, se puso a tartamudear como un chiquilín.
La anécdota fue reproducida por el diario español "ABC" pero contada por otra de las musas del artista: Scarlett Johansson. "Sin duda, Woody estuvo increíblemente enamorado de ella. Qué podemos hacer, él es un amante de todas las cosas excelentes y Penélope lo es", contó la rubia, que hasta se atrevió a imitar la excitación de Allen y su manera entrecortada de hablar.
Prendado de Cruz desde que la vio en "Volver", Allen la convocó para su última realización, "Vicky Cristina Barcelona". (Especial)
La anécdota fue reproducida por el diario español "ABC" pero contada por otra de las musas del artista: Scarlett Johansson. "Sin duda, Woody estuvo increíblemente enamorado de ella. Qué podemos hacer, él es un amante de todas las cosas excelentes y Penélope lo es", contó la rubia, que hasta se atrevió a imitar la excitación de Allen y su manera entrecortada de hablar.
Prendado de Cruz desde que la vio en "Volver", Allen la convocó para su última realización, "Vicky Cristina Barcelona". (Especial)







