26 Noviembre 2007 Seguir en 
Lahore, Pakistán.- Luego de siete años de exilio, el ex primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, que fue derrocado por el actual presidente, Pervez Musharraf, en 1999, regresó ayer a Lahore, su ciudad natal y bastión electoral, procedente de Arabia Saudita.
A su llegada, Sharif dijo que regresa decidido a librar a Pakistán de la dictadura, ya que los paquistaníes quieren democracia y nada más. "Estoy aquí para jugar mi papel y aportar mi esfuerzo para librar al país de la dictadura", dijo el ex premier, que exigió que se deroguen las medidas tomadas el 3 de noviembre, en referencia al estado de excepción que declaró Musharraf para impedir una revuelta en su contra.
Sharif, líder de la Liga Musulmana de Pakistán, llegó acompañado de su hermano Shebaz y otros familiares al aeropuerto internacional de Lahore, en un avión facilitado por el rey Abdulá de Arabia Saudí, donde fue recibido por cientos de sus seguidores. Fuera del aeropuerto, unos 20.000 simpatizantes se congregaron con pancartas, a pesar del despligue policial -unos 5.000 efectivos-, para tomar el aeropuerto y sus inmediaciones.
En tanto, Ahsan Iqbal, portavoz del partido de Sharif -la Liga Musulmana de Pakistán- denunció que las autoridades habrían detenido a unas 1.800 personas desde el sábado por la noche. Sin embargo, el ministro de Información de Punjab, Nisar Memon, aseguró que esa cifra de detenidos era exagerada.
El ex primer ministro ya había intentado regresar a Pakistán el 10 de septiembre pasado, pero poco después de llegar fue deportado a Arabia Saudita. La autorización para su regreso forma parte de un acuerdo logrado con el presidente.
Sharif llegó un día antes de que expire el plazo para la inscripción de las candidaturas electorales. "Quiero reforzar el imperio de la ley y el orden, y espero que la nación me apoye" , dijo sobre su postulación al Parlamento. (AFP-Reuter)
A su llegada, Sharif dijo que regresa decidido a librar a Pakistán de la dictadura, ya que los paquistaníes quieren democracia y nada más. "Estoy aquí para jugar mi papel y aportar mi esfuerzo para librar al país de la dictadura", dijo el ex premier, que exigió que se deroguen las medidas tomadas el 3 de noviembre, en referencia al estado de excepción que declaró Musharraf para impedir una revuelta en su contra.
Sharif, líder de la Liga Musulmana de Pakistán, llegó acompañado de su hermano Shebaz y otros familiares al aeropuerto internacional de Lahore, en un avión facilitado por el rey Abdulá de Arabia Saudí, donde fue recibido por cientos de sus seguidores. Fuera del aeropuerto, unos 20.000 simpatizantes se congregaron con pancartas, a pesar del despligue policial -unos 5.000 efectivos-, para tomar el aeropuerto y sus inmediaciones.
En tanto, Ahsan Iqbal, portavoz del partido de Sharif -la Liga Musulmana de Pakistán- denunció que las autoridades habrían detenido a unas 1.800 personas desde el sábado por la noche. Sin embargo, el ministro de Información de Punjab, Nisar Memon, aseguró que esa cifra de detenidos era exagerada.
El ex primer ministro ya había intentado regresar a Pakistán el 10 de septiembre pasado, pero poco después de llegar fue deportado a Arabia Saudita. La autorización para su regreso forma parte de un acuerdo logrado con el presidente.
Sharif llegó un día antes de que expire el plazo para la inscripción de las candidaturas electorales. "Quiero reforzar el imperio de la ley y el orden, y espero que la nación me apoye" , dijo sobre su postulación al Parlamento. (AFP-Reuter)







