26 Noviembre 2007 Seguir en 
SUCRE, Bolivia.- Las violentas protestas en la ciudad boliviana de Sucre arreciaron ayer, con un saldo parcial de tres muertos, en un escenario de violencia, furia y saqueos contra la aprobación de la nueva Carta Magna, sin la presencia de la oposición en la Asamblea Constituyente.
Los fuertes choques ocurridos en Sucre (sureste del país) y en las cercanías de un liceo militar donde deliberaba la Constituyente arrojaron tres muertos -uno el sábado y dos ayer-, incluyendo un policía, y centenares de heridos, uno de ellos en estado de coma profundo, según el parte médico.
Manifestantes, especialmente estudiantes, provocaron destrozos en el cuartel de Bomberos de Sucre, donde quemaron alrededor de 30 vehículos, según dijo la católica Radio Loyola, de Sucre. También fueron quemadas y saqueadas sedes de la Policía de Tránsito y unidades policiales.
La violencia, que ya se había desatado el sábado, recrudeció ayer tras conocerse la muerte, por un disparo de bala, del abogado Gonzalo Durán, cuyo cuerpo fue velado por unos minutos en la madrugada en la plaza de Armas de Sucre.
Ayer murió una segunda persona, que no fue identificada, según informó el cuerpo médico del hospital Santa Bárbara, de Sucre.
El caos se agudizó tras la muerte de un policía, lo que llevó a la orden del comandante de la Policía de Bolivia, general Miguel Vásquez, de replegar sus efectivos hasta que se den las garantías correspondientes. Apuntó que el policía Jimmy Quispe fue secuestrado y luego linchado por los pobladores, lo que elevó a tres el número de muertos.
Los manifestantes, furiosos por la aprobación global de la Constitución mantienen su protesta, mientras que miembros de organizaciones sociales que llegaron a Sucre desde La Paz, El Alto y Cochabamba para apoyar a los constituyentes, se replegaron hacia la ciudad de Potosí, para evitar choques con los lugareños.
La Fiscalía General, con sede en Sucre, expidió una orden de detención contra dos jefes policiales, entre ellos el comandante de la unidad policial de Sucre, por delitos de homicidio y lesiones graves y muy graves.
La Constituyente se mantenía trabada desde el 15 de agosto por desacuerdos internos y por presiones de organizaciones civiles de Sucre, que exigen que el foro apruebe el traslado de los poderes Ejecutivo y Legislativo a esa ciudad, en desmedro de La Paz.
El presidente Evo Morales -que en mayo de 2006 nacionalizó los hidrocarburos- quiere una nueva Constitución para avanzar con su política de cambios. Ayer, participó en una ceremonia pública en la Paz y no hizo ninguna alusión a la situación en Sucre. (AFP)
Los fuertes choques ocurridos en Sucre (sureste del país) y en las cercanías de un liceo militar donde deliberaba la Constituyente arrojaron tres muertos -uno el sábado y dos ayer-, incluyendo un policía, y centenares de heridos, uno de ellos en estado de coma profundo, según el parte médico.
Manifestantes, especialmente estudiantes, provocaron destrozos en el cuartel de Bomberos de Sucre, donde quemaron alrededor de 30 vehículos, según dijo la católica Radio Loyola, de Sucre. También fueron quemadas y saqueadas sedes de la Policía de Tránsito y unidades policiales.
La violencia, que ya se había desatado el sábado, recrudeció ayer tras conocerse la muerte, por un disparo de bala, del abogado Gonzalo Durán, cuyo cuerpo fue velado por unos minutos en la madrugada en la plaza de Armas de Sucre.
Ayer murió una segunda persona, que no fue identificada, según informó el cuerpo médico del hospital Santa Bárbara, de Sucre.
El caos se agudizó tras la muerte de un policía, lo que llevó a la orden del comandante de la Policía de Bolivia, general Miguel Vásquez, de replegar sus efectivos hasta que se den las garantías correspondientes. Apuntó que el policía Jimmy Quispe fue secuestrado y luego linchado por los pobladores, lo que elevó a tres el número de muertos.
Los manifestantes, furiosos por la aprobación global de la Constitución mantienen su protesta, mientras que miembros de organizaciones sociales que llegaron a Sucre desde La Paz, El Alto y Cochabamba para apoyar a los constituyentes, se replegaron hacia la ciudad de Potosí, para evitar choques con los lugareños.
La Fiscalía General, con sede en Sucre, expidió una orden de detención contra dos jefes policiales, entre ellos el comandante de la unidad policial de Sucre, por delitos de homicidio y lesiones graves y muy graves.
La Constituyente se mantenía trabada desde el 15 de agosto por desacuerdos internos y por presiones de organizaciones civiles de Sucre, que exigen que el foro apruebe el traslado de los poderes Ejecutivo y Legislativo a esa ciudad, en desmedro de La Paz.
El presidente Evo Morales -que en mayo de 2006 nacionalizó los hidrocarburos- quiere una nueva Constitución para avanzar con su política de cambios. Ayer, participó en una ceremonia pública en la Paz y no hizo ninguna alusión a la situación en Sucre. (AFP)







