26 Noviembre 2007 Seguir en 
Parece que fue ayer
Como ser humano y como madre de nuestros nueve hijos, pido a la Justicia que pronto se eleve la causa a juicio oral y público. Pasaron tres años y parece que fue ayer; el daño moral, psíquico y espiritual que nos causó este horrendo crimen es irreparable para nuestra familia.
Una vez sentenciados los imputados nos sentiremos más reconfortados. Nadie les devolverá a mis hijos un padre que aún tenía mucho para brindarles. Acababa de cumplir 51 años. Fue y es muy duro lo que nos tocó y nos toca vivir, pero tratamos de continuar con nuestras vidas, intentando dar un buen testimonio como familia a esta sociedad que ya perdió, ante todo, la capacidad de asombro, pero además, y lo que es mucho más dramático, el respeto por la vida humana.
Como ser humano y como madre de nuestros nueve hijos, pido a la Justicia que pronto se eleve la causa a juicio oral y público. Pasaron tres años y parece que fue ayer; el daño moral, psíquico y espiritual que nos causó este horrendo crimen es irreparable para nuestra familia.
Una vez sentenciados los imputados nos sentiremos más reconfortados. Nadie les devolverá a mis hijos un padre que aún tenía mucho para brindarles. Acababa de cumplir 51 años. Fue y es muy duro lo que nos tocó y nos toca vivir, pero tratamos de continuar con nuestras vidas, intentando dar un buen testimonio como familia a esta sociedad que ya perdió, ante todo, la capacidad de asombro, pero además, y lo que es mucho más dramático, el respeto por la vida humana.
Lucrecia Terán - Yerba Buena









