Un virus se adueña de los cuerpos

"invasores". Una nueva versión de un clásico de la ciencia ficción.

ANGUSTIA Y MIEDO. Kidman busca a su hijo para salvarlo del ataque.
ANGUSTIA Y MIEDO. Kidman busca a su hijo para salvarlo del ataque.
15 Noviembre 2007
La novela clásica de ciencia ficción "Los usurpadores de cuerpos", escrita por Jack Finney en 1953, tuvo tanto impacto desde su aparición -en buena parte por su subtexto político satirizando la paranoia anticomunista de la época- que se ha llevado a la pantalla en numerosas ocasiones bajo el título "La invasión de los usurpadores de cuerpos"; la primera -en 1956-, dirigida por Don Siegel, es considerada un clásico de la ciencia ficción. Fue seguida por una escalofriante y muy efectiva remake de Philip Kaufman, filmada en 1978 con Donald Sutherland y Brooke Adams.
Hay otra cinta realizada en 1993 por Abel Ferrara, y ahora llega la más reciente, "Invasores", que tiene como heroína a Nicole Kidman y que es el debut en Hollywood del realizador alemán Oliver Hirschbiegel, creador de dos inquietantes filmes: "El experimento" (2003) y "La caída" (2005).En esta versión, la trama es muy similar a las anteriores, aunque tiene algunos cambios. Las esporas alienígenas llegan a nuestro planeta a bordo de un trasbordador espacial que, al estrellarse, las esparce por el territorio de Estados Unidos. La gente se contagia tocando los restos y disemina la infección a través del vómito. No hay duplicación ni reemplazo: sólo un virus extraterrestre capaz de apoderarse de los humanos mientras duermen.
El ex-esposo de la psiquiatra Carol Bennell (Nicole Kidman), uno de los primeros afectados, súbitamente desea pasar un tiempo a solas con su hijo Oliver (Jackson Bond).
Mientras tanto, un colega de la psiquiatra, Ben Driscoll (Daniel Craig) le comenta que un nuevo tipo de "gripe" está haciendo estragos en todo el mundo. Una vez descubierto el carácter premeditado de la epidemia, la principal preocupación de Carol es rescatar al pequeño Oliver de manos de su padre antes de que se contagie. Entonces, algo siniestro está sucediendo en los Estados Unidos. Gente corriente se va a dormir y por la mañana despierta convertida en "otra persona".
Es decir, se ven como siempre, pero la novedad es que no demuestran emoción alguna. Carol Bennell será quien descubra esta particularidad al tratar a una de sus pacientes, interpretada por Verónica Cartwright.

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