14 Noviembre 2007 Seguir en 
LAHORE, Pakistán.- Benazir Bhutto, líder de la oposición pakistaní, exigió la renuncia del presidente y jefe de las fuerzas Armadas, Pervez Musharraf, en un intento por aislarlo de las elecciones generales del año próximo. Bhutto, que se halla bajo arresto domiciliario, ha pedido a Musharraf por mucho tiempo que renuncie al Ejército y se convierta en un presidente civil, pero ahora le pidió por primera vez que deje la presidencia, una medida que presagia el fin de la esperanza estadounidense de que los dos compartan el poder.
Bhutto dijo que nunca serviría como su primera ministra y que su partido podría boicotear la elección general que Musharraf prometió que realizará el 9 de enero. Mientras tanto, Gran Bretaña aumentó la presión internacional contra Musharraf, que impuso el estado de emergencia el 3 de noviembre, al respaldar el ultimátum de 10 días dictado por la Commonwealth para que el dictador restablezca la Constitución y renuncie como jefe del Ejército.
Al imponer el estado de emergencia, Musharraf suspendió los derechos constitucionales, revocó jueces, ordenó detener a abogados y activistas y aplicó la censura a los medios de comunicación. Bhutto está bajo arresto domiciliario por una semana en Lahore, y la protesta contra el estado de emergencia que planeaba encabezar se vio frustrada cuando 20.000 policías cercaron el área. Su partido denunció que 1.500 activistas fueron detenidos. (Reuter)
Bhutto dijo que nunca serviría como su primera ministra y que su partido podría boicotear la elección general que Musharraf prometió que realizará el 9 de enero. Mientras tanto, Gran Bretaña aumentó la presión internacional contra Musharraf, que impuso el estado de emergencia el 3 de noviembre, al respaldar el ultimátum de 10 días dictado por la Commonwealth para que el dictador restablezca la Constitución y renuncie como jefe del Ejército.
Al imponer el estado de emergencia, Musharraf suspendió los derechos constitucionales, revocó jueces, ordenó detener a abogados y activistas y aplicó la censura a los medios de comunicación. Bhutto está bajo arresto domiciliario por una semana en Lahore, y la protesta contra el estado de emergencia que planeaba encabezar se vio frustrada cuando 20.000 policías cercaron el área. Su partido denunció que 1.500 activistas fueron detenidos. (Reuter)







