12 Noviembre 2007 Seguir en 
MADRID.- La mayoría de los españoles y de la prensa local respaldaron al rey Juan Carlos por mandar callar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que calificó de fascista al ex mandatario del Gobierno José María Aznar. La reacción sin precedentes del monarca ocurrió tras las críticas vertidas por los líderes izquierdistas latinoamericanos contra Aznar y empresas españolas durante la XVII Cumbre Iberoamericana, que se desarrolló en Santiago de Chile.
El rey perdió la paciencia cuando Chávez interrumpió repetidamente al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que pedía respeto para Aznar porque fue un mandatario electo de manera democrática.
"¿Por qué no te callas?," le gritó el rey a Chávez, apuntándole con el dedo. Luego, el monarca se retiró del salón.
El Partido Socialista emitió un comunicado en el que consideró impecable la reacción, mientras que el portavoz socialista, Diego López Garrido, defendió también la respuesta de ambos. "Demostraron cómo se defienden los intereses de España y los españoles, incluyendo a quienes como el ex presidentea Aznar, no se comportan de esa forma cuando van al extranjero", afirmó.
En bares y foros de internet, los españoles simpatizaron con las preocupaciones de Chávez sobre las empresas españolas y el poder diplomático, pero dijeron que estuvo fuera de lugar hacer de España el nuevo objetivo de su retórica antiimperialista y antifascista.
El partido Izquierda Unida calificó la reacción del rey de excesiva. El portavoz Willy Meyer dijo que el rey se comportó como si estuviera en los siglos XV y XVI. "No puede mandar callar a un presidente (en España); tampoco puede hacerlo fuera", dijo.
En varios aspectos, el rey tuvo el apoyo de la prensa española. El diario "El País" afirmó que "estuvo en su papel". La prensa de derecha fue más dura. "El rey puso en su sitio a Chávez en nombre de los españoles", afirmó "El Mundo". "Le dijo lo que hace mucho alguien le tenía que haber dicho", agregó. (Reuter)
El rey perdió la paciencia cuando Chávez interrumpió repetidamente al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que pedía respeto para Aznar porque fue un mandatario electo de manera democrática.
"¿Por qué no te callas?," le gritó el rey a Chávez, apuntándole con el dedo. Luego, el monarca se retiró del salón.
El Partido Socialista emitió un comunicado en el que consideró impecable la reacción, mientras que el portavoz socialista, Diego López Garrido, defendió también la respuesta de ambos. "Demostraron cómo se defienden los intereses de España y los españoles, incluyendo a quienes como el ex presidentea Aznar, no se comportan de esa forma cuando van al extranjero", afirmó.
En bares y foros de internet, los españoles simpatizaron con las preocupaciones de Chávez sobre las empresas españolas y el poder diplomático, pero dijeron que estuvo fuera de lugar hacer de España el nuevo objetivo de su retórica antiimperialista y antifascista.
El partido Izquierda Unida calificó la reacción del rey de excesiva. El portavoz Willy Meyer dijo que el rey se comportó como si estuviera en los siglos XV y XVI. "No puede mandar callar a un presidente (en España); tampoco puede hacerlo fuera", dijo.
En varios aspectos, el rey tuvo el apoyo de la prensa española. El diario "El País" afirmó que "estuvo en su papel". La prensa de derecha fue más dura. "El rey puso en su sitio a Chávez en nombre de los españoles", afirmó "El Mundo". "Le dijo lo que hace mucho alguien le tenía que haber dicho", agregó. (Reuter)
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