10 Noviembre 2007 Seguir en 
Lorena Alderete y su hermana Joana, las dos adolescentes sobre quienes recayeron algunas sospechas de participación en el caso de la muerte de Carla Romina Ortega, le pidieron al fiscal Pedro Gallo que preserve su imagen y que evite el daño moral.
A través de un escrito presentado por Patricio García, su representante legal, las jóvenes cuestionaron la decisión de que sus cabellos fueran sometidos a una pericia de ADN, tal como lo había ordenado el fiscal. “Se confirmó que los pelos que se encontraron en el cuerpo de la víctima eran de J y lo mismo se pidió ese estudio”, recalcó el profesional.
Sobre el cuerpo de Carla había cabellos que no le pertenecían. El fiscal ordenó una pericia comparativa con muestras de pelos extraídos a J., a L. y a las hermanas Alderete. La comparación resultó positiva en el caso de J. pero, para despejar todas las dudas, el fiscal ordenó que se realice un examen de ADN
García aseguró que el caso de Joana es más preocupante, puesto que ella acreditó que durante el sábado 25, cuando aparentemente murió Carla, ella había estado trabajando. “Es un registro de asistencia presentado por el hipermercado en el que trabaja. No es una prueba menor”, expresó el abogado. Las adolescentes aseguraron que no se opondrán a la medida, siempre y cuando un juez también considere necesaria la realización del estudio. Lorena y Joana señalaron que, a pesar de haber estado a disposición de la Justicia para colaborar con el esclarecimiento del hecho, terminaron perjudicadas.
Si se confirma que tanto L. como J. confiesan lo que realmente pasó, la pericia de ADN sería suspendida.
A través de un escrito presentado por Patricio García, su representante legal, las jóvenes cuestionaron la decisión de que sus cabellos fueran sometidos a una pericia de ADN, tal como lo había ordenado el fiscal. “Se confirmó que los pelos que se encontraron en el cuerpo de la víctima eran de J y lo mismo se pidió ese estudio”, recalcó el profesional.
Sobre el cuerpo de Carla había cabellos que no le pertenecían. El fiscal ordenó una pericia comparativa con muestras de pelos extraídos a J., a L. y a las hermanas Alderete. La comparación resultó positiva en el caso de J. pero, para despejar todas las dudas, el fiscal ordenó que se realice un examen de ADN
García aseguró que el caso de Joana es más preocupante, puesto que ella acreditó que durante el sábado 25, cuando aparentemente murió Carla, ella había estado trabajando. “Es un registro de asistencia presentado por el hipermercado en el que trabaja. No es una prueba menor”, expresó el abogado. Las adolescentes aseguraron que no se opondrán a la medida, siempre y cuando un juez también considere necesaria la realización del estudio. Lorena y Joana señalaron que, a pesar de haber estado a disposición de la Justicia para colaborar con el esclarecimiento del hecho, terminaron perjudicadas.
Si se confirma que tanto L. como J. confiesan lo que realmente pasó, la pericia de ADN sería suspendida.








