02 Noviembre 2007 Seguir en 
Es evidente: al gobernador José Alperovich le incomoda el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) o, lo que es lo mismo, que alguien se interponga o limite su facultad de designar jueces. En diciembre de 2003, cuando no llevaba dos meses de gestión, suprimió por decreto el CAM, pese a que, con sus imperfecciones, había funcionado discretamente durante 12 años. La deliberadamente vaga regulación constitucional que sus convencionales hicieron el año pasado del instituto, sin precisar quiénes debían integrarlo y a contrapelo del Derecho comparado argentino, demuestra que sólo se buscaba una resurrección nominal del CAM. Lo que interesaba, en los hechos, era reservar discrecionalmente al Poder Ejecutivo (léase a Alperovich) su composición. Por decreto, claro.









