02 Noviembre 2007 Seguir en 
Pablo Mosca, presidente del Consejo de la Magistratura (CM) de la Nación, no tiene dudas. “Impera una filosofía y una tendencia unívoca que no tiene marcha atrás en el país y que es la necesidad de la sociedad de contar con jueces imparciales e independientes”, afirmó con entusiasmo a LA GACETA. E inmediatamente agregó que, aunque los CM prácticamente se han generalizado en las provincias, hay que bregar porque su composición sea equilibrada para conjurar las pretensiones políticas.
Pese al optimismo, el abogado bonaerense reconoció que, en el orden nacional, siguen intactas las mismas dudas que hace un año cuando entró en vigencia la Ley 26.080, que redujo de 20 a 13 el número de los miembros del Consejo. “Hemos avanzado con este nuevo marco legislativo sin dificultades de tipo operativo, pero con los mismos temores que, desde un inicio, la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) denunció: el fuerte predominio del poder político sobre los demás estamentos. Basta recordar que, de un total de 13 consejeros, siete reportan al Poder Legislativo, además del representante del Poder Ejecutivo, lo que les otorga quórum propio. Y en la comisión de Disciplina y Acusación, el oficialismo tiene cinco votos (sobre nueve), lo que le da un derecho de veto en cualquier cuestión”, advirtió.
Aunque le asusta el desbalance y aunque está convencido de que urge una reforma legislativa para recuperar el equilibrio que ordena la Constitución nacional, Mosca aclaró: “durante este primer año no hemos tenido ningún hecho concreto que permita sostener que hubo una arbitrariedad en el manejo de algún expediente”.
Otra etapa
Acompañado por Cristina Akmentins, administradora general del Poder Judicial de la Nación, Mosca visitó ayer a los miembros de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán para relevar las necesidades de la jurisdicción. Pero más allá de esto, el presidente del Consejo insistió en que estas salidas al interior, como las que suelen hacer los ministros de la Corte Suprema, marcan una nueva tendencia. “Cuando asumí, sostuve que era necesario y sustancial empezar a tener una mirada hacia la sociedad, hacia las necesidades de la gente, y apartarse de esa visión introspectiva histórica de la Justicia”, subrayó.
Mosca demostró que conoce perfectamente la polémica que hay en Tucumán acerca de cómo debe integrarse el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) en la provincia. Por ello, no dudó en sugerir al gobernador José Alperovich que escuche a la gente. “La sociedad necesita retomar la confianza en las instituciones. Si no lo hacemos, seguiremos con una cultura sin valores, anómica y basada en el descrédito respecto del comportamiento de los ciudadanos y de las propias instituciones. Esto, en el caso del CAM, se revierte por medio de una composición equilibrada, que evidencie una voluntad por encima de los meros intereses sectoriales del poder político y abierta a todos los sectores que hacen al quehacer de la Justicia y que tienda a garantizar las actuales necesidades de la sociedad”, remató.
Pese al optimismo, el abogado bonaerense reconoció que, en el orden nacional, siguen intactas las mismas dudas que hace un año cuando entró en vigencia la Ley 26.080, que redujo de 20 a 13 el número de los miembros del Consejo. “Hemos avanzado con este nuevo marco legislativo sin dificultades de tipo operativo, pero con los mismos temores que, desde un inicio, la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) denunció: el fuerte predominio del poder político sobre los demás estamentos. Basta recordar que, de un total de 13 consejeros, siete reportan al Poder Legislativo, además del representante del Poder Ejecutivo, lo que les otorga quórum propio. Y en la comisión de Disciplina y Acusación, el oficialismo tiene cinco votos (sobre nueve), lo que le da un derecho de veto en cualquier cuestión”, advirtió.
Aunque le asusta el desbalance y aunque está convencido de que urge una reforma legislativa para recuperar el equilibrio que ordena la Constitución nacional, Mosca aclaró: “durante este primer año no hemos tenido ningún hecho concreto que permita sostener que hubo una arbitrariedad en el manejo de algún expediente”.
Otra etapa
Acompañado por Cristina Akmentins, administradora general del Poder Judicial de la Nación, Mosca visitó ayer a los miembros de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán para relevar las necesidades de la jurisdicción. Pero más allá de esto, el presidente del Consejo insistió en que estas salidas al interior, como las que suelen hacer los ministros de la Corte Suprema, marcan una nueva tendencia. “Cuando asumí, sostuve que era necesario y sustancial empezar a tener una mirada hacia la sociedad, hacia las necesidades de la gente, y apartarse de esa visión introspectiva histórica de la Justicia”, subrayó.
Mosca demostró que conoce perfectamente la polémica que hay en Tucumán acerca de cómo debe integrarse el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) en la provincia. Por ello, no dudó en sugerir al gobernador José Alperovich que escuche a la gente. “La sociedad necesita retomar la confianza en las instituciones. Si no lo hacemos, seguiremos con una cultura sin valores, anómica y basada en el descrédito respecto del comportamiento de los ciudadanos y de las propias instituciones. Esto, en el caso del CAM, se revierte por medio de una composición equilibrada, que evidencie una voluntad por encima de los meros intereses sectoriales del poder político y abierta a todos los sectores que hacen al quehacer de la Justicia y que tienda a garantizar las actuales necesidades de la sociedad”, remató.








