29 Octubre 2007 Seguir en 
Los Angeles.- Ya pasaron 30 años desde que Richard Dreyfuss recibió el Oscar al mejor actor y, en ese momento, fue el más joven en ser distinguido con este premio. Tenía 30 años y conquistó a Hollywood con su papel en la comedia romántica “La chica del adiós”, de Neil Simon. Además, también recibió un Globo de Oro y el máximo premio británico para el cine por esta película. Hoy, Dreyfuss cumple 60 años.
No fue hasta 2003 que Adrien Brody, con su interpretación del pianista polaco Wladyslaw Szpilman en la película “El pianista” logró destronar a Dreyfuss como el actor más joven en ganar un Oscar al obtener el galardón a los 29 años.
Pero Dreyfuss, que mide sólo 1,65 m de altura, ya era considerado uno de los grandes astros de Hollywood aún antes de ganar este premio. Y es que ya había participado en las películas taquilleras de Steven Spielberg “Tiburón” y “Encuentros cercanos del tercer tipo”, en 1977. Saltó a la fama con la cinta “American Graffiti”, de 1973, sobre un grupo de adolescentes en la última noche de verano antes de asumir sus reponsabilidades como adultos. El director George Lucas convocó al entonces desconocido actor Dreyfuss, a Ron Howard y a Harrison Ford para esta película.
Pero después de ganar el Oscar en 1997, la carrera de Dreyfuss se estancó. El actor se hizo adicto a las drogas y al alcohol, y escasearon las propuestas de trabajo. “No había contado con esos sentimientos de culpa y el miedo al éxito”, dijo posteriormente en una entrevista con la revista estadounidense “Esquire”. “Reaccioné a ello con alcohol, drogas y demasiada comida, lo que fue tonto y desperdició mi talento”, admitió. Un grave accidente automovilístico y una detención por posesión de cocaína en 1982 casi pusieron punto final a su carrera. Sin embargo, este hijo de un abogado judío, nacido en Nueva York y criado en Beverly Hills, logró el regreso. El director Barry Levinson lo convocó junto con Danny De Vito para “Tin Men”, de 1986.
La mejor actuación la logró Dreyfuss en el drama “Querido maestro”, que en 1995 le valió de nuevo nominaciones como mejor actor al Globo de Oro y los Oscar. En esta película interpretó las alegrías y tristezas de un frustrado compositor que descubre su vocación como profesor de música.
Además de filmar más de 40 películas, Dreyfuss siempre sacó tiempo para su primer amor: el teatro. Así, participó junto a Glenn Close y Gene Hackman en “Death and the Maiden” en el Teatro Broadway de Nueva York. Para un teatro británico puso en escena “Hamlet”.
Este padre de tres hijos, que en 2006 se casó por tercera vez, cumplió un sueño de su infancia. “Desde niño quería tener una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood"” dijo Dreyfuss en un talk show estadounidense. Y hace ya más de 10 años que el actor tiene su estrella en la famosa acera en el corazón de Hollywood. (DPA)
No fue hasta 2003 que Adrien Brody, con su interpretación del pianista polaco Wladyslaw Szpilman en la película “El pianista” logró destronar a Dreyfuss como el actor más joven en ganar un Oscar al obtener el galardón a los 29 años.
Pero Dreyfuss, que mide sólo 1,65 m de altura, ya era considerado uno de los grandes astros de Hollywood aún antes de ganar este premio. Y es que ya había participado en las películas taquilleras de Steven Spielberg “Tiburón” y “Encuentros cercanos del tercer tipo”, en 1977. Saltó a la fama con la cinta “American Graffiti”, de 1973, sobre un grupo de adolescentes en la última noche de verano antes de asumir sus reponsabilidades como adultos. El director George Lucas convocó al entonces desconocido actor Dreyfuss, a Ron Howard y a Harrison Ford para esta película.
Pero después de ganar el Oscar en 1997, la carrera de Dreyfuss se estancó. El actor se hizo adicto a las drogas y al alcohol, y escasearon las propuestas de trabajo. “No había contado con esos sentimientos de culpa y el miedo al éxito”, dijo posteriormente en una entrevista con la revista estadounidense “Esquire”. “Reaccioné a ello con alcohol, drogas y demasiada comida, lo que fue tonto y desperdició mi talento”, admitió. Un grave accidente automovilístico y una detención por posesión de cocaína en 1982 casi pusieron punto final a su carrera. Sin embargo, este hijo de un abogado judío, nacido en Nueva York y criado en Beverly Hills, logró el regreso. El director Barry Levinson lo convocó junto con Danny De Vito para “Tin Men”, de 1986.
La mejor actuación la logró Dreyfuss en el drama “Querido maestro”, que en 1995 le valió de nuevo nominaciones como mejor actor al Globo de Oro y los Oscar. En esta película interpretó las alegrías y tristezas de un frustrado compositor que descubre su vocación como profesor de música.
Además de filmar más de 40 películas, Dreyfuss siempre sacó tiempo para su primer amor: el teatro. Así, participó junto a Glenn Close y Gene Hackman en “Death and the Maiden” en el Teatro Broadway de Nueva York. Para un teatro británico puso en escena “Hamlet”.
Este padre de tres hijos, que en 2006 se casó por tercera vez, cumplió un sueño de su infancia. “Desde niño quería tener una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood"” dijo Dreyfuss en un talk show estadounidense. Y hace ya más de 10 años que el actor tiene su estrella en la famosa acera en el corazón de Hollywood. (DPA)







