Difunden una imagen del supuesto captor de Madeleine

SIN CARA. La imagen omite el rostro del sospechoso dado que la testigo manifestó dudas. FOTO TOMADA DE CLARIN
SIN CARA. La imagen omite el rostro del sospechoso dado que la testigo manifestó dudas. FOTO TOMADA DE CLARIN
26 Octubre 2007
LISBOA, Portugal/LONDRES, Inglaterra.- Las esperanzas de los padres de Madeleine, la niña británica desaparecida a principios de mayo en Portugal, se centran ahora en un retrato robot del posible secuestrador. El dibujo -difundido hoy por los medios británicos- muestra un hombre con cabellos negros y largos hasta el cuello, que lleva en sus brazos a un niño dormido o inconsciente.

Al mismo tiempo, los diarios comentan que la madre de Maddie está cada vez más desesperada y se enfrenta con horror al 3 de noviembre, cuando se cumplan los seis meses de la desaparición. El niño del retrato lleva un pijama, como el que la pequeña vestía la última vez que la vieron Kate y Gerry McCann, ambos de 39 años.

Según el portavoz de la pareja, Clarence Mitchell, el dibujo fue solicitado por los detectives privados que se ocupan de buscar a la pequeña de cuatro años. La Policía portuguesa dio su aprobación silenciosa a la difusión de la imagen. Los progenitores esperan, además, conseguir nuevos indicios a través de la línea telefónica con base en España recientemente establecida.

El aporte de una testigo
Al parecer, los detectives privados ya recibieron una serie de indicios útiles antes de la difusión del dibujo, realizado por una artista formada en el FBI en base a declaraciones de la testigo Jane Tanner. La mujer formaba parte del grupo de amigos de los McCann que pasaban juntos las vacaciones en la localidad de Praia da Luz.

La británica declaró que la noche de la desaparición de Madeleine vio a un hombre con un niño en brazos, pero no pudo dar detalles sobre su rostro, de manera que el retrato robot no lo muestra.

Según el diario “Daily Mail”, el señor McCann admitió que el hombre quizá no tiene nada que ver con la desaparición de Madeleine. “Puede haber sido alguien que recogía a su hijo o venía de cenar con un niño“, dijo. Sin embargo, es importante hallarlo, aunque sea para poder tacharlo de la lista de personas sospechosas.

Distintas reacciones de los padres
El rotativo comentó además -en base a declaraciones de amigos y familiares- que los padres manejan de forma diferente su pérdida. Al parecer, Gerry tiene previsto reasumir pronto su trabajo como cardiólogo, mientras que Kate parece estar al borde de un colapso nervioso.

Los McCann dieron esta semana una entrevista a una cadena televisiva española y además decidieron abrir la línea telefónica en ese país, porque creen que Madeleine puede estar en España, Portugal o el norte de Africa.

En la entrevista, emitida la noche del miércoles en Antena 3, el matrimonio defendió su inocencia. El equipo tuvo que interrumpir la grabación cuatro veces, porque Kate rompía a llorar.

La historia
Todo comenzó cuando Kate y Gerry, acompañados por sus hijos Madeleine, de tres años, y los gemelos Sean y Amelia, de dos, decidieron disfrutar de sus vacaciones en Praia da Luz, Portugal. La familia se instaló el 28 de abril en uno de los departamentos en el Ocean Club, un balneario pequeño integrado por varios edificios de dos o tres pisos que están pegados uno al lado del otro.

Cinco días después de su arribo, los McCan fueron a cenar junto a otros dos matrimonios y dejaron a sus hijos durmiendo sin compañía. Según lo que relataron, cuando regresaron descubrieron que Maddie no estaba en la habitación y entonces se desató la frenética búsqueda.

Al no obtener los resultados esperados, el 18 de mayo los McCann realizaron un llamado desesperado a toda Europa, y de allí se retransmitió a todo el mundo. A partir de esa fecha, la operación creció en volumen y en publicidad. Más de 1.000 policías y más de 100 voluntarios; barcos, helicópteros, la Interpol, la policía inglesa y especialistas británicos en secuestros se dieron cita en Praia da Luz.

A la invasión de investigadores se sumó la de los periodistas que, en pocos días, llegaron a ser más de 200 en esa pequeña ciudad. Y era obvio que eso ocurriera, ya que los desgarradores pedidos de los McCann atrajeron a los medios.

Los padres de Madeleine, especialmente Gerry, decidieron no llorarla y comenzaron con una campaña internacional para poder ubicarla. Contrataron a asesores de prensa y captaron la atención de grandes personalidades. Desde los futbolistas David Beckham y Cristiano Ronaldo, pasando por los más influyentes colaboradores del presidente norteamericano George Bush, el primer ministro inglés, Gordon Brown, J.K. Rowling, la autora de la saga “Harry Potter”, y hasta el mismísimo papa Benedicto XVI se sumaron a la campaña.

La campaña llegó a todo el mundo. Hoy se pueden ver en internet más de 200 videos vinculados a la desaparición de la niña. Más de 50 millones de personas visitaron el sitio findmadeleine.com en sus primeras 48 horas de existencia. Y otros tantos han visitado el canal de You Tube “Don’t forget about me”, dedicado a Madeleine y a otros niños desaparecidos.

Miles de personas contribuyen a engrosar un fondo que llevaba recaudado hasta fines de agosto 1,5 millón de euros, un cómodo colchón sobre el que se sustenta la campaña de búsqueda.

Semejante exposición tuvo su precio. El matrimonio fue cuestionado por haber ido a cenar dejando solos a sus hijos la noche de la presunta desaparición. Ellos respondieron a las críticas con firmeza. “Son comentarios dolorosos y ayudan muy poco”, protestó Kate.

Al cumplirse los 100 días de la desaparición de la niña, los investigadores descartaron la teoría del secuestro y empezaron el trabajo desde cero. Requisaron una vez más el departamento donde fue vista por última vez “Maddie”. Allí descubrieron sedantes y comenzaron a sospechar de los padres.

Con la ayuda de dos perros, transformaron las sospechas en indicios. Descubrieron rastros de sangre y pelos, primero en el departamento y después en el automóvil que alquilaron 25 días después de la desaparición de la niña.

Con estos elementos en su poder, los pesquisas portugueses elaboraron una hipótesis que estremeció al mundo entero: Madelaine habría muerto como consecuencia de una sobredosis de calmantes y sus padres habrían hecho desaparecer el cuerpo. También se sospecha que la niña haya sido víctima de un ataque deliberado de la madre. (DPA-Especial)

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