Durante muchos años -aún persiste- fue una preocupación constante de todo gobierno, provincial o municipal, sin distinción de signo, liberar al tránsito las calles Córdoba y Mendoza, desde Suipacha hasta Marco Avellaneda. En algunas oportunidades se esgrimió el argumento de que si las administraciones eran de igual signo político o no, facilitaban las gestiones o las trataban. Si tenemos que esperar que se construya la estación de carga para facilitar la apertura, con la actual situación económica, creo que nuestros nietos quizás la vean. Sugiero que si los vagones estacionados allí, que algunas veces están por horas, días o meses sin moverse, dejaran un espacio para que se pueda librar el tránsito, adoptando toda medida de seguridad posible con intervención del municipio, la provincia y los ferrocarriles, podríamos dar un paso adelante en procura de incentivar el progreso. Esto dejaría de ser una preocupación de quienes habitan a ambos lados, ya que no se saludarían con señas o a los gritos, como si los dividiera el tristemente recordado Muro de Berlín.
José Luis Avignone
Marcos Paz 922
S. M. de Tucumán
DISCAPACITADOS
Somos todos los padres de adultos y de niños con discapacidad, que hace más de 30 años luchamos por los derechos de nuestros hijos. El presidente Duhalde ha firmado el decreto Nº 486/2002 de "Emergencia Sanitaria Nacional", por el cual una persona con discapacidad puede ser privada de los servicios que le permitan mantener una aceptable calidad de vida. Esto deja sin prestación a nuestros hijos y, salvo en el caso de que se estén muriendo, las obras sociales no pagarán más por su atención terapéutica en centros de estimulación temprana, escuelas especiales, centros educativos terapéuticos, centro de formación laboral, centro de día, residencias y hogares. Las obras sociales "se los sacan de encima". Nuestros hijos deberán quedarse sentados en casa por el resto de sus días hasta que estén en riesgo de vida y esto es ilegal e inmoral. La Ley 24.901 los protege pero este decreto la deroga. Sabemos mejor que nadie, por la atención médica que requieren nuestros hijos, que el país está en emergencia sanitaria, pero esto no se arregla sacándoles a los discapacitados para darles a los hospitales. Sin ser expertos se nos ocurre muy rápidamente "lugares" de dónde "sacar": jubilaciones de privilegio; gastos de representación; reducción de sueldos de políticos y de cargos políticos municipales, provinciales o nacionales.
Lucía de Picón
Pje. Payró 3.286
S.M. de Tucumán
POSTERGADA
En el ámbito del Ministerio de Educación se han cometido innumerables injusticias, sin que el gremio que nos representa intervenga en forma efectiva. En mi caso, por un acto de arbitrariedad se me privó de mis legítimos derechos, impidiendo que acceda al cargo directivo de la escuela Agustina de García Fernández (Bella Vista) desde 1996. En el presente aún se buscan excusas para no cumplir con la ley a pesar de mi permanente reclamo desde esa fecha. Por una resolución ministerial se instruye a la Junta Media a confeccionar el padrón de interinatos y suplencias para los cargos de director de esa escuela secundaria, y cubrir el cargo conforme al mérito. Como docente titular, tengo el puntaje, condición de títulos y antigüedad, por lo que reitero nuevamente mi reclamo y hago pública esta situación.
Lía Elina Correjidor
Chacabuco 137
S.M. de Tucumán
ROBO DE NIÑOS
Vivo en un 6º piso de calle Corrientes. Mi señora y yo nos hallábamos en nuestros trabajos; dejamos a nuestro hijo de 11 meses al cuidado de la empleada. El 3 de abril por la tarde tocaron el portero eléctrico. Una señora, invocando mi nombre, le pedía a la empleada que bajara a mi hijo rápidamente porque estaba muy apurada. Mi empleada, un poco confundida, le contestó que no la conocía y no tenía ninguna autorización, pero ante la insistencia trató de comunicarse telefónicamente conmigo sin lograrlo. Sospechando de lo que podría tratarse dejó esperando en el portero a esta mujer, hasta que se fue felizmente sin lograr su cometido. La finalidad de esta carta es alertar a todas las familias, para que instruyan a las personas o empleadas sobre el asunto y que se tome conciencia de lo que significa hoy en día dejar que los chicos jueguen solos en la calle. Existe toda una organización en lo que respecta al robo y al comercio de niños. Hay que empezar a combatir a estos delincuentes que destruyen familias para siempre.
Cristian Frías Silva
riogde@uolsinectis.com.ar
¿HOSPITALES O FUTBOL?
Leí el 3/4 que la Liga Tucumana de Fútbol solicitó en una audiencia al ministro de Gobierno, subsidios para cubrir gastos de funcionamiento. El 6/4 se publicó que dicho subsidio se aprobó por la suma de $160.000. Llamó mucho mi atención la rapidez con la que el Gobierno atendió y solucionó las necesidades de esta institución, a la que no desmerezco su importante función. Frente a esto me pregunto: ¿por qué el ministro no atiende con la misma prontitud el reclamo de los hospitales públicos que no pueden funcionar eficazmente por falta de insumos básicos? ¿Es acaso la salud de la población menos importante que el fútbol? En estos momentos de tan grave crisis, ¿no deberían destinarse los fondos públicos a atender las necesidades más urgentes? Escuchamos diariamente a nuestros gobernantes decir que el dinero no alcanza, entonces: ¿de dónde salen los $ 160.000 para la Liga? Tengo la sensación de que nuestros gobernantes siguen sin entender cómo vive su pueblo y cuáles son sus necesidades reales. Continúan manejando los fondos de la provincia para su beneficio y el de sus amigos y parientes. La suma de $160.000 en medicamentos podría ayudar a salvar muchas vidas.
Encarnación Escobar
Moreno 742
S.M. de TucumánLAS MUJERES
Hay en nuestro país miles de mujeres inteligentes, capaces y honestas, sin ambiciones personales desmedidas para terminar con la decadencia y el desorden. Toman en un día más decisiones que la Suprema Corte toma en un año. Estas, entre otras, son las razones que me obligan a insistir en que es necesario y de mucha urgencia corregir el grave error de no haber compartido el poder con ellas desde el principio. No hacerlo es cometer un nuevo y más grave error.
Antonio Martorell
Belgrano 56
Lules - Tucumán







