02 Septiembre 2007 Seguir en 
Nació en Tucumán, pero pasea su arte por los mejores escenarios del mundo. La mezzosoprano Victoria Correa Dupuy está de regreso. Y no sólo de visita. El martes, a las 20, en el teatro San Martín, protagonizará la ópera “Carmen”, de Bizet. “Ya interpreté este papel en varias oportunidades, inclusive, para una función del teatro estatal de Praga. Es un rol que está acorde con mi cuerpo, tiene que ver con mi tipo físico. Además, es una ópera que requiere mucha preparación y demanda un gran esfuerzo”, señaló a LA GACETA la artista en un alto del ensayo.
Según Correa Dupuy, que asume el rol de Carmen, la obra tiene una simpleza aparente. “Las grandes arias no son precisamente las que canta Carmen, sino las que canta Don José o Micaela. Las arias de Carmen tienen otro dibujo, no sólo desde el punto de vista formal, sino también melódico. Tiene que ver con la construcción del personaje”, comentó.
La puesta que presentarán los cuerpos estables como parte del 47 Setiembre Musical y que cuenta con el trabajo de Eduardo Rodríguez Arguibel como reggiseur, no es para nada convencional. “La ópera es un espectáculo costoso. Necesita mucha gente, entre artistas y profesionales técnicos, que deben poner en movimiento una compleja estructura. Esta, por ejemplo, es una opera de gran envergadura. Y me parece maravilloso que se haga en Tucumán”, dijo.
En este sentido, Correa Dupuy dijo que en la actualidad hay como una suerte de renacimiento de lo lírico. “Cuando me fui de Tucumán no había tantas compañías como hay ahora. Y eso es muy positivo. Además, cada vez hay más personas interesadas en este género musical”, dijo.
Respecto de la salida de la ópera de los teatros, la artista consideró que es válido hacer un espectáculo lírico en lugares no convencionales, como en un estadio de fútbol o en una plaza.
“Creo que cuando el pensamiento es flexible, se puede hacer mucho. Eso sí, hay que respetar la escencia de lo que se está haciendo, el texto y la narrativa de la obra. El lugar tiene que estar a servicio de eso. Si se respeta todo esto, el resultado puede ser muy interesante. De todas formas, insisto: hay que abrir el pensamiento. No hay que restringir nada. De esta manera, la llegada a un público variado puede ser mucho más grande y efectiva”, argumentó.
Según Correa Dupuy, que asume el rol de Carmen, la obra tiene una simpleza aparente. “Las grandes arias no son precisamente las que canta Carmen, sino las que canta Don José o Micaela. Las arias de Carmen tienen otro dibujo, no sólo desde el punto de vista formal, sino también melódico. Tiene que ver con la construcción del personaje”, comentó.
La puesta que presentarán los cuerpos estables como parte del 47 Setiembre Musical y que cuenta con el trabajo de Eduardo Rodríguez Arguibel como reggiseur, no es para nada convencional. “La ópera es un espectáculo costoso. Necesita mucha gente, entre artistas y profesionales técnicos, que deben poner en movimiento una compleja estructura. Esta, por ejemplo, es una opera de gran envergadura. Y me parece maravilloso que se haga en Tucumán”, dijo.
En este sentido, Correa Dupuy dijo que en la actualidad hay como una suerte de renacimiento de lo lírico. “Cuando me fui de Tucumán no había tantas compañías como hay ahora. Y eso es muy positivo. Además, cada vez hay más personas interesadas en este género musical”, dijo.
Respecto de la salida de la ópera de los teatros, la artista consideró que es válido hacer un espectáculo lírico en lugares no convencionales, como en un estadio de fútbol o en una plaza.
“Creo que cuando el pensamiento es flexible, se puede hacer mucho. Eso sí, hay que respetar la escencia de lo que se está haciendo, el texto y la narrativa de la obra. El lugar tiene que estar a servicio de eso. Si se respeta todo esto, el resultado puede ser muy interesante. De todas formas, insisto: hay que abrir el pensamiento. No hay que restringir nada. De esta manera, la llegada a un público variado puede ser mucho más grande y efectiva”, argumentó.












