18 Agosto 2007 Seguir en 
Nueva York.- A los 70 años, que cumple hoy, Robert Redford es difícil de clasificar. Como le gusta decir de sí mismo, no sin orgullo, es "un rebelde por naturaleza", y así lo ha demostrado a lo largo de toda su carrera. Aunque es uno de los pocos personajes de Hollywood que nació y creció allí, prefiere el paisaje salvaje de Utah para vivir. Y pese a haber recibido premios, -Oscars y Globos de Oro- como actor, director y productor, creó en Park City (Utah) un centro para el cine independiente que compite con la metrópolis de los estudios.
Si se cree en las palabras del ex presidente demócrata Jimmy Carter, fue este astro de Hollywood quien le enseñó a comportarse en los actos públicos y le allanó así el camino a la Casa Blanca. Pese a ello, Redford, un liberal defensor de la naturaleza y crítico público de la administración de George W. Bush ("nunca en toda mi vida he vivido tiempos tan oscuros como estos", ha dicho) prefiere renunciar a una fiesta por su cumpleaños. Quien fue -y es- uno de los hombres más sexies del cine con sus brillantes ojos azules, tiene gran cariño al cine europeo, porque permite a estrellas como Jeanne Moreau "envejecer de forma natural y llenas de dignidad. Quien se opera para estirarse la cara como los actores de Hollywood, borra una parte de su propia historia", opina.
Redford, un entusiasta esquiador, jinete y amante de las caminatas, vive desde 1996 con la artista alemana Sybille Szaggars (de 48 años). A lo largo de sus 46 años de carrera, Redford encarnó en más de 35 películas personajes como el nuevo rico Jay Gatsby en la versión cinematográfica de la novela de F. Scott Fitzgerald "El gran Gatsby" (1974), el reportero del Watergate Bob Woodward - protagonizada junto con Dustin Hoffmann- en "Los hombres del presidente" (1976) y el amante aventurero de Meryl Streep en el melodrama "Africa mía" (1985). En "Propuesta indecente" (1993) sedujo a Demi Moore con un millón de dólares, y en la romántica "Algo muy personal" (1996) conquistó el corazón de Michelle Pfeiffer. En los años 90 se produjo su paso a la dirección, trabajo por el que recibió muchos elogios de la crítica desde su debut con "Gente como uno". Después de "Quiz Show" (El dilema, 1994) y antes de "La leyenda de Bagger Vance" (2000), el rodaje que hizo del best seller de Nick Evans "El señor de los caballos" fue uno de sus mayores éxitos. En la cinta sobre un amante de los animales que puede curar almas enfermas, Redford da triple prueba de su predilección por los dramas emocionales, como productor, director y protagonista. "No tengo nada contra las películas que sólo buscan entretener", declaró cierta vez en una entrevista con la revista "Cinema". "Pero cuando una historia no tiene una cierta profundidad emocional, entonces no estoy interesado en rodar una película con ella". Su consagración definitiva la alcanzó, con Paul Newman, en "Butch Cassidy", en 1969. Pero fue en "El golpe" (1973) cuando fue nominado al Oscar. (DPA)
Si se cree en las palabras del ex presidente demócrata Jimmy Carter, fue este astro de Hollywood quien le enseñó a comportarse en los actos públicos y le allanó así el camino a la Casa Blanca. Pese a ello, Redford, un liberal defensor de la naturaleza y crítico público de la administración de George W. Bush ("nunca en toda mi vida he vivido tiempos tan oscuros como estos", ha dicho) prefiere renunciar a una fiesta por su cumpleaños. Quien fue -y es- uno de los hombres más sexies del cine con sus brillantes ojos azules, tiene gran cariño al cine europeo, porque permite a estrellas como Jeanne Moreau "envejecer de forma natural y llenas de dignidad. Quien se opera para estirarse la cara como los actores de Hollywood, borra una parte de su propia historia", opina.
Redford, un entusiasta esquiador, jinete y amante de las caminatas, vive desde 1996 con la artista alemana Sybille Szaggars (de 48 años). A lo largo de sus 46 años de carrera, Redford encarnó en más de 35 películas personajes como el nuevo rico Jay Gatsby en la versión cinematográfica de la novela de F. Scott Fitzgerald "El gran Gatsby" (1974), el reportero del Watergate Bob Woodward - protagonizada junto con Dustin Hoffmann- en "Los hombres del presidente" (1976) y el amante aventurero de Meryl Streep en el melodrama "Africa mía" (1985). En "Propuesta indecente" (1993) sedujo a Demi Moore con un millón de dólares, y en la romántica "Algo muy personal" (1996) conquistó el corazón de Michelle Pfeiffer. En los años 90 se produjo su paso a la dirección, trabajo por el que recibió muchos elogios de la crítica desde su debut con "Gente como uno". Después de "Quiz Show" (El dilema, 1994) y antes de "La leyenda de Bagger Vance" (2000), el rodaje que hizo del best seller de Nick Evans "El señor de los caballos" fue uno de sus mayores éxitos. En la cinta sobre un amante de los animales que puede curar almas enfermas, Redford da triple prueba de su predilección por los dramas emocionales, como productor, director y protagonista. "No tengo nada contra las películas que sólo buscan entretener", declaró cierta vez en una entrevista con la revista "Cinema". "Pero cuando una historia no tiene una cierta profundidad emocional, entonces no estoy interesado en rodar una película con ella". Su consagración definitiva la alcanzó, con Paul Newman, en "Butch Cassidy", en 1969. Pero fue en "El golpe" (1973) cuando fue nominado al Oscar. (DPA)





