18 Agosto 2007 Seguir en 
"En mis canciones siempre hay poesía". La frase, dicha así, sin ningún preámbulo, pertenece al cantante y compositor Juan "Tata" Cedrón, que presentará esta noche y mañana, a las 21.30, en la sala Paco Urondo de la librería El Griego (Muñecas 287), su espectáculo "Manzi y Tuñón vuelven a ser canción".
Considerado una de las glorias de la música popular argentina -padre del célebre Cuarteto Cedrón y autor de una vasta obra-, el artista dialogó con LA GACETA sobre los desafíos de hacer música en la Argentina y la necesidad de volver siempre a las fuentes.
"Este espectáculo es una suerte de homenaje al poeta Raúl González Tuñón, ese atorrante delicado, y a Homero Manzi, cuyos poemas inéditos musicalicé especialmente para esta ocasión", declaró Cedrón, quien estará acompañado por Miguel López en bandoneón, Omar Moreno en contrabajo y Felipe Traine en guitarra. "Hacer estas canciones ha sido un trabajo muy gratificante. Aún me caen lágrimas cada vez que las escucho", agregó.
Locuaz, amable y propenso a los recuerdos, Cedrón aseguró que las canciones de Manzi son una forma de representar lo que somos como argentinos. "Generalmente, cuando estamos tocando fondo, el arte popular es el que acude en nuestra ayuda para salvarnos. Espero que esta vez se repita el presagio. Como decía el maestro Manzi: ?la taba está en el aire?. Como una moneda echada a la suerte. La obra ya no me pertenece. Está ahí, girando para ser escuchada por los demás", dijo.
Respecto de su presentación en Tucumán, Cedrón aseguró que está orgulloso de que lo inviten a tocar. "Es el momento más íntimo que los músicos podemos tener con el público", señaló.
Sobre la Argentina, el artista (que vivió durante 30 años en Francia) aseguró que la democracia no ha podido aún restaurar la cultura en todo su esplendor. "Me duele mucho el deterioro cultural que existe. Se ha hecho un mal manejo del área. Creo que los diferentes gobiernos que se han sucedido, estropearon el nivel que la Argentina tenía en los años 70. Y este deterioro se manifiesta, sobre todo, en las grandes ciudades, donde los chicos deambulan por las calles con un futuro bastante incierto", declaró. Eso no quiere decir que Cedrón haya perdido la esperanza. Por el contrario, tiene la certeza de que todo cambiará.
"El espíritu creativo de los artistas argentinos sigue intacto. No baja los brazos, a pesar de los golpes. Y, por eso, creo que no nos queda otra salida que volver a empezar. Como decía Gelman en un poema: ?vamos a empezar otra vez?", indicó.
Cedrón, por supuesto, también habló sobre el tango. "Yo crecí en la década de oro del tango. A mi viejo le gustaba escuchar tango; entonces, cuando en Radio Municipal o Nacional pasaban música clásica, decía: ?para escuchar esta música hay que tener buenos sillones" (risas) y ponía un tanguito. Yo estaba de aprendiz en el taller mecánico de mi padre y mi trabajo era hacer mate y buscar a Gardel en la radio. Así me aprendí todos los tangos de Gardel de memoria. Pero los jóvenes no vivieron aquella época. Y por eso, tienen otra idea del tango. Afortunadamente, hay jóvenes artistas que están retornando a los viejos maestros. Y me parece bien. Es bueno volver a las fuentes", comentó.
Considerado una de las glorias de la música popular argentina -padre del célebre Cuarteto Cedrón y autor de una vasta obra-, el artista dialogó con LA GACETA sobre los desafíos de hacer música en la Argentina y la necesidad de volver siempre a las fuentes.
"Este espectáculo es una suerte de homenaje al poeta Raúl González Tuñón, ese atorrante delicado, y a Homero Manzi, cuyos poemas inéditos musicalicé especialmente para esta ocasión", declaró Cedrón, quien estará acompañado por Miguel López en bandoneón, Omar Moreno en contrabajo y Felipe Traine en guitarra. "Hacer estas canciones ha sido un trabajo muy gratificante. Aún me caen lágrimas cada vez que las escucho", agregó.
Locuaz, amable y propenso a los recuerdos, Cedrón aseguró que las canciones de Manzi son una forma de representar lo que somos como argentinos. "Generalmente, cuando estamos tocando fondo, el arte popular es el que acude en nuestra ayuda para salvarnos. Espero que esta vez se repita el presagio. Como decía el maestro Manzi: ?la taba está en el aire?. Como una moneda echada a la suerte. La obra ya no me pertenece. Está ahí, girando para ser escuchada por los demás", dijo.
Respecto de su presentación en Tucumán, Cedrón aseguró que está orgulloso de que lo inviten a tocar. "Es el momento más íntimo que los músicos podemos tener con el público", señaló.
Sobre la Argentina, el artista (que vivió durante 30 años en Francia) aseguró que la democracia no ha podido aún restaurar la cultura en todo su esplendor. "Me duele mucho el deterioro cultural que existe. Se ha hecho un mal manejo del área. Creo que los diferentes gobiernos que se han sucedido, estropearon el nivel que la Argentina tenía en los años 70. Y este deterioro se manifiesta, sobre todo, en las grandes ciudades, donde los chicos deambulan por las calles con un futuro bastante incierto", declaró. Eso no quiere decir que Cedrón haya perdido la esperanza. Por el contrario, tiene la certeza de que todo cambiará.
"El espíritu creativo de los artistas argentinos sigue intacto. No baja los brazos, a pesar de los golpes. Y, por eso, creo que no nos queda otra salida que volver a empezar. Como decía Gelman en un poema: ?vamos a empezar otra vez?", indicó.
Cedrón, por supuesto, también habló sobre el tango. "Yo crecí en la década de oro del tango. A mi viejo le gustaba escuchar tango; entonces, cuando en Radio Municipal o Nacional pasaban música clásica, decía: ?para escuchar esta música hay que tener buenos sillones" (risas) y ponía un tanguito. Yo estaba de aprendiz en el taller mecánico de mi padre y mi trabajo era hacer mate y buscar a Gardel en la radio. Así me aprendí todos los tangos de Gardel de memoria. Pero los jóvenes no vivieron aquella época. Y por eso, tienen otra idea del tango. Afortunadamente, hay jóvenes artistas que están retornando a los viejos maestros. Y me parece bien. Es bueno volver a las fuentes", comentó.





