17 Agosto 2007 Seguir en 
El primer sismo del miércoles, el de 8 grados Richter, se produjo en Perú a las 20.40, hora argentina. Cinco minutos después, la primera onda se desplazó por territorio argentino, aunque con una intensidad que no puede ser percibida por el hombre. La explicación a LA GACETA on line por parte de un experto es otra de las dimensiones que alcanzó el tremendo movimiento sísmico. "A las 20.45 se registró el ingreso de la onda al país", dijo ayer Carlos Rufino, del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), con sede en San Juan.
Al momento de la entrevista, los aparatos del Inpres registraron una más de las decenas de réplicas que siguieron en Perú a los dos potentes temblores iniciales. Fue a las 8.35 y tuvo una intensidad de 6 grados Richter. "Una vez que se activa la zona, como en este caso, lo normal es que haya réplicas durante varios días", precisó.
Rufino también comentó acerca de la disparidad de las mediciones que se hicieron sobre los dos movimientos en Perú. Primero se dijo que habían sido de 7,7 y de 7,5 grados Ricthter; luego corrigieron a 7,9 el primer sacudón. "Ahora dicen que alcanzó los 8 grados", dijo. Un sismo de esta magnitud puede destruir las localidades cercanas al epicentro, según las normas de este sistema de medición.
Rufino recordó que el sismo de San Juan del 15 de enero 1944 alcanzó los 7,4 grados, a unos 30 kilómetros de profundidad. Murieron entre 8.000 y 10.000 personas. Según investigaciones posteriores, tal cantidad de pérdidas humanas se debió, más que a la violencia del sismo, a las características de las construcciones de entonces. Siguiendo con este razonamiento, aunque cada terremoto tiene una magnitud única, su efecto variará según la distancia, la condición del terreno y el tipo de construcción de las localidades a las que afecte.
Al momento de la entrevista, los aparatos del Inpres registraron una más de las decenas de réplicas que siguieron en Perú a los dos potentes temblores iniciales. Fue a las 8.35 y tuvo una intensidad de 6 grados Richter. "Una vez que se activa la zona, como en este caso, lo normal es que haya réplicas durante varios días", precisó.
Rufino también comentó acerca de la disparidad de las mediciones que se hicieron sobre los dos movimientos en Perú. Primero se dijo que habían sido de 7,7 y de 7,5 grados Ricthter; luego corrigieron a 7,9 el primer sacudón. "Ahora dicen que alcanzó los 8 grados", dijo. Un sismo de esta magnitud puede destruir las localidades cercanas al epicentro, según las normas de este sistema de medición.
Rufino recordó que el sismo de San Juan del 15 de enero 1944 alcanzó los 7,4 grados, a unos 30 kilómetros de profundidad. Murieron entre 8.000 y 10.000 personas. Según investigaciones posteriores, tal cantidad de pérdidas humanas se debió, más que a la violencia del sismo, a las características de las construcciones de entonces. Siguiendo con este razonamiento, aunque cada terremoto tiene una magnitud única, su efecto variará según la distancia, la condición del terreno y el tipo de construcción de las localidades a las que afecte.












